lunes, 16 de mayo de 2011
Travessa Ulldeter-Núria (14/5/11)
jueves, 14 de abril de 2011
Sant Llorenç del Munt (12/4/2011)
Finalmente la he puesto en práctica, y me he llevado un acompañante muy valioso: mi perrita Akane. La verdad es que no me la había llevado las anteriores veces porque parecía un Ewok. Como buen Cocker, tenía el pelo larguísimo y pensé que hasta que no le pegara una buena rapada, no la iba a llevar. Ahora ya está a punto, con el collar ese desparasitador y tal, así que a partir de ahora intentaré llevármela siempre.
Salgo de Molins en dirección a Terrassa, por la autopista. Pero, como a partir de Rubí hay peaje, me salgo y pillo la carretera de les Fonts. Encaro para la riera de les Arenes y a saco hasta encontrar la carretera de Matadepera. En unas cuantas curvas, llego al Coll d'Estenalles (871 m.). Hace un día de perros, toda la sierra está completamente tapada por nubes y boira, la cosa está tan jodida que se me pasa por la cabeza dar la vuelta. Tenía la esperanza que se levantaran algo las brumas, con la salida del sol y tal, pero nanai. La cosa sigue y no parece mejorar. Sin embargo, tampoco tiene pinta de lluvias así que tiramos millas.
Son las 10:00. Aparco en el area enorme donde están las oficinas del parque natural y, cuando voy a bajar a la Akane, ha potao, pobrecilla. Con tanta curva, y yo que no iba precisamente despacito... Así que me lío a recoger el merdé y tal y, namás bajar a la perra, se pone a truñar en plan diarreico. Hijaputa! pienso, como ahora se ponga mala y me dé el viajecito...
Pero en principio parece que está bien, así que tiramos millas. Encaramos la pista hormigonada que sale desde Coll d'Estenalles hasta el Coll d'Eres. De momento, voy a pasar de largo el Montcau, no me fio de la Akane. Además, el Montcau es roca pura y me da miedo que a la perra se le jodan las "almohadillas" de las patas, así que lo dejo pendiente pa la vuelta. En apenas diez minutos estoy en el Coll d'Eres, donde paro a hacer unas foticos y a darle agua al perro. Desde allí sale muy bien definida una pista enorme de PR, señalizado con marcas naranjas y balizas. Tiro dirección a La Mola, y la pista en seguida se planta en los 950-1000 metros de altitud. Sin embargo va llaneando bastante, así que es facilita. Nos ponemos las pilas y avanzamos a un ritmo casi infernal. El entorno es guapo, pero el itinerario inicial no tiene demasiado interés pues es demasiado sencillo. Además, con la niebla y tal, no puedo disfrutar del paisaje. Vamos a saco. En seguida paso el Pla dels Ginebrons, dejándome Els Òbits a la izquierda, pendientes para la vuelta también.
Hago la pequeña bajada del Pla, pero incluso así apenas desciendo hasta los 900 m. Estamos careneando, por decirlo de alguna manera, pero no bajamos demasiado. El entorno se va volviendo más ferèstec a medida que avanzamos. Me cruzo con algun que otro viejo, pero estamos prácticamente solos. A eso de las 11:00 paro a comerme un bocata de pan bimbo y una cola, y tengo a la Akane buitreando de mala manera. Alguna que otra migaja le cae. De momento no se está portando mal, pero la veo poco en forma. Hace mucho tiempo que no se pega una pateada así, pobrecilla.
Seguimos palante, el tiempo no cambia y hay una humedad increible. Encaro la bajada, viendo ya a mi izquierda el impresionante Turó de les Nou Cabres (curioso nombre), con sus paredes verticales. Probablemente hayan vías de escalada a patadas. Pasando por el Turó del Cabrit, bajamos un poco más y encuentro el famoso Morral del Drac, impresionante pared con cara de dragón y una cuevecilla conjunta (de ahí nace una leyenda rollo Sant Jordi con dragón y todo).
Ya veo perfectamente la Mola, aunque no el monasterio, la niebla es muy muy densa. Ahora toca subir todo lo que hemos bajado, por sendas entre canales, con piedras caídas e improvisadas cuevas, un entorno muy montserratino pero incluso aún más interesante geológicamente.
Cuando me doy cuenta, alzo la vista y veo gigantesco el monasterio que, no se por qué, esperaba verlo mucho más pequeño pues tenía el recuerdo de la llanura de la Mola bastante más grande. Estoy a cinco minutos, pues, así que avanzamos con la calma, recuperando aire. Son las 11:45 y llegamos al monasterio. El altímetro no me defrauda y marca 1096 m. (se va apenas 5 metros pues la Mola se encuentra a 1101). Foticos de rigor, le damos la vuelta y nos encontramos a los burros que usan para subir las cargas al restaurante del monasterio aparcaos a fuera. La Akane les ladra un poco, cómo no, y entramos a ver la iglesia. Ato a la perra y hago la visitita de rigor, es una construcción muy austera, pero me encanta. Románico total, espectacular. Salimos a fuera, paso del restaurante donde intuyo que hay un par de viejos.
Sigue habiendo mucha niebla, así que desde la mesa de orientación apenas intuyo el Turó de les Nou Cabres, no más lejos. Aparece algún que otro excursionista solitario y, cuando empezamos a bajar, entre una cosa y otra a las 12:15, me cruzo con un grupito de 4 o 5 yayos. La niebla parece que empieza a escampar y, cuando estoy en el Morral otra vez, me giro y ahora sí que se ve el monasterio perfectamente.
Avanzamos rápido, alcanzando en seguida el cruce donde, ahora a la derecha, me queda el camino dels Òbits. Decido acercarme pues, según el tronadísimo mapa de la Alpina (sí, de los viejos, los de los libritos naranjas) la pista hace un giro y luego puede volverse al Pla dels Ginebrons. Avanzo entonces dirección E, no demasiado, y enseguida me encuentro en Els Òbits. Unas curiosas formaciones, cuevas, abrigos, etc. a pie de roca. Es bastante espectacular, y lamento no llevar una linterna para meterme un poco a dentro a chafardear. Oigo todo el rato un crugido bestial, y me parece que es algun tipo de grajilla o cuervo. Sin embargo, nos acercamos a una bassa, y la Akane espanta un pedazo de sapo. Menudo vozarrón el hijoputa...
Sigo bordeando esa carena y en seguida llego a la llamada Font Flavia. Desde allí la pista hace un giro bastante bestia, así que sigo avanzando. La pista continua por una zona que no veo muy clara, los caminos se van perdiendo y hace cacho que no hay señalización alguna. El mapa viejo no parece muy fino, y llega un momento en que pierdo las referencias. Me da la sensación de estar avanzando demasiado al E, pero el camino debe regresar al W bruscamente a partir de la fuente. Miro la brujula y es cierto, parece que me estoy orientando hacia Sant Llorenç Savall, por así decirlo. No lo veo nada claro, busco las pistas de los alrededores, pero todos los caminos se pierden en la maleza. El bosque es bastante denso y no tengo referencias visuales. Con el giro alrededor de la mole dels Òbits he perdido las referencias N-S de la linea Montcau-La Mola, así que lo veo todo confuso. Y la brújula del reloj que tengo no es demasiado fiable, la verdad, me lo ha demostrado en varias ocasiones. Señala al S!!! Como puede ser, sí yo debo avanzar hacia el N o, como mucho, al W para recuperar la carena. No me arriesgo, aún conservo la referencia del camino que traía conmigo hasta la fuente, así que asumo que lo más inteligente es rehacer camino hasta el cruce dels Òbits.
Para eso la Akane me va de perlas pues, para no perder tiempo, la achucho y hacemos la ruta corriendo, ella delante. Rehace el camino perfectamente, mucho mejor que yo, así que deposito mi confianza totalmente en ella. No me defrauda y regresamos a la fuente, a las cuevas dels Òbits, y finalmente al Pla dels Ginebrons. No se que ha pasado, me quedo con la mosca detrás de la oreja, pero prefiero estudiarlo tranquilamente cuando lleguemos al Montcau.
El camino lo rehacemos en seguida, a buen ritmo, y a eso de las 13:30 estoy de nuevo en el Coll d'Eres. Allí hay un grupo muy numeroso de niños, de alguna escuela, con sus profes, armando follón. Las niñas se paran todas a tocar a la Akane, que curiosamente no ladra a ningún crio pelmazo ni se raya con nadie. Quería pararme allí a comer, pero prefiero tirar para el Montcau, que se ve solitario. Examino a la Akane y está en buena forma, algo petailla, pero tiene mecha para subir. Le miro las patas y está bien, así que pienso "si se las jode ahora pues no pasa ná, ya estamos casi en el coche". Así que encaro para el Montcau, bastante a saco, y en 10 minutos estamos arriba. El altímetro marca 1055, un margen de error mínimo, pues en realidad son 1056 metros.
Me encanta esta montaña. Como no veo gente alrededor, decido comer en la cima, en la misma mesa de orientación, apenas un par de bocatas de pan bimbo y una manzana. La Akane ni siquiera se tumba, está merodeando por allí, olisqueando, y algun que otro pedazo de manzana le cae. Se ha portado como una campeona. Son las 14:15 cuando decido bajar de la cumbre del Montcau, por el camino de piedras que baja directo hasta el Coll d'Estenalles. A la media estamos allí, en la frago otra vez, así que carretera y manta. Buenísima ruta montañera!
lunes, 11 de abril de 2011
Collbató-Sant Jeroni (31/3/2011)
Tras dejar al Erik en la guarde, coche pa Montserrat de nuevo. Esta vez, pero, la ruta iba a ser completamente diferente. Decidí ir hasta Collbató, y desde allí subir a Sant Jeroni por una canal bastante más chunguilla, la canal del Pont. En la guia de la Alpina este itinerario lo marcaba de dificultad media-alta, supongo que más por las dificultades de orientación que por el terreno.
Son las 9:40. Aparco el coche en una urbanización pequeña a las afueras de Collbató y tomo el camino que marca hacia la Vinya Nova, un restaurante cercano. Calibro el altímetro, a 407 m. allí, i empieza la pateada. La pista forestal es ancha y apenas sube, así que como calentamiento va muy bien. En un km o dos, llego a la masia y, desde allí, parte el camino de la Canal del Pont. Empieza señalizado con unas marcas blancas, así que parece que no hay problema, pero en pocos metros toca cruzar el barranco y ¡ay!, se acabaron las marcas.
Según el topográfico, hay que avanzar unos metros por el mismo barranco para luego seguir por su margen derecho, pero no veo ningún lugar que pueda ser un paso, así que avanzo algo más por el barranco (craso error, empezamos mal). Cuando llevo unos minutos, miro el topográfico de nuevo, y me convenzo de que la he cagao y que en algún punto a mi derecha debería haber salido la senda. Miro parriba y me parece localizarla a vista, por lógica montañera mas que nada. Decido, pues, alcanzarla para llevar el buen camino pues, de seguir por el barranco, la cosa podría salir muy mal. Trepo por un par de rocas, me situo de nuevo en el mapa y, por fin, alcanzo el camino. Me situo bien, con la ayuda de mapa-brújula y altímetro, y a seguir. No hay marcas en el camino, así que tendré que espavilarme yo solo.
Pasado un rato veo perfectamente cual es el trazado de la pista, a distancia, que lleva hasta un colladito ya arriba del todo, en la carena. Según el mapa, he de pasar por debajo de unos rocotes angostos, y allí delante los tengo. Genial el curro que me tuve que pegar para orientarme, la verdad es que fue como un pequeño reto.
No hay absolutamente nadie, la montaña es sorprendentemente vírgen y densa, Montserrat en estado puro. Me encanta esta montaña que, poco a poco, voy conociendo como si fuera la palma de mi mano. La subida es fuerte y poco cómoda, cruzando torrentes por doquier y siguiendo una pseudo-pista que a veces se confunde con los mismos barrancos o con la roca desnuda. Sin embargo, ya me he puesto las pilas, y voy con los 5 sentidos a tope para no equivocarme. De cuando en cuando, aparece algún resto de marcas de pintura blanca, como si anteriormente hubiera estado señalizada. Pero pasan metros y metros hasta que pueda encontrar otras, así que no me sirven para nada. En los cruces tampoco las hay, aunque en alguno que otro hay pilas de mojones, que me sirven para indicarme que estoy en el buen camino.
Avanzando, llego a un punto en que cruzo el primer collado, la linea sur de cumbres de Montserrat. Estoy a unos 860 m. segun el altimetro, y son las 11. A partir de ahí, pues, veo una pequeña carena que, con desmontes muy pronunciados a ambos lados, se dirige perpendicularmente a la linea principal de Montserrat, la línea Cavall Bernat-Sant Jeroni, por así decirlo. Al final de esta senda, debo encontrar el Camí Nou de Sant Jeroni, se ha acabado el "peligro" de perderse.
Cuando, por fin, alcanzo el camí nou, son las 11:25. Avanzo rapidísimamente, aún ni siquiera he almorzado pero prefiero hacerlo una vez haya subido. Me quedan los escalones hasta la cumbre y paso de comer antes, la verdad. Así que me meto caña y a las 11:50 estoy arriba del todo. Foticos de rigor, y me bajo rápidamente a la contigua ermita de Sant Jeroni. Allí mismo, me como un bocata de pan bimbo, de chorizaco, y una Cola-Loca. Apenas me detengo diez minutillos y, a las 12 en punto, reemprendo el camino.
Hoy llevo las botas buenas, así que puedo hacer la bajada bastante a saco, no como la semana anterior que, llevando las botas negras (las tuyas, Vià) acaban doliendome los dedos, no se por qué. Bajo muy muy rápido, por el mismo camino. Aquí lamento no llevar conmigo a la Akane, porque con ella sería mucho mas facil regresar. Yo tengo que pararme en los cruces a recordar o a mirar el mapa, y en cambio ella es una guía perfecta para las vueltas. Rehace los caminos EXACTAMENTE igual, sin margen de error.
Pasadas las 13:00 estoy en la masia de nuevo. He bajado rapidísimo, y a eso de las 13:20 ya estoy con el volante del León en las manos. Pateada genial otra vez!
martes, 5 de abril de 2011
Monistrol-Sant Jeroni (24/3/2011)
Decidí hacer una ruta por Montserrat. Una que hace tiempo que tenía en mente: Subir a Sant Jeroni (1237 m.) desde Monistrol.
Tras dejar al Erik en la guardería, pillo el coche y rumbo a Monistrol. Una vez allí, aparco el coche en la zona del polideportivo (a 190 m.) pues, justo desde allí, cruzando la carretera, sale una pista que va a buscar el GR 92. La verdad es que, aunque en el mapa está perfectamente marcada, cuando la encaro veo que es muy costeruda y está en un estado lamentablemente abandonado. Entre pitos i flautas, son las 10:00. Subo a saco a través de la maleza y, en 10 minutos, encuentro el GR. Es una pista ancha y cómoda que, en menos de un km, se divide en dos. El camino normal, el llamado Camí de les Aigües, llanea más y se dirige al monasterio en cosa de hora y media. Sin embargo, existe otro, la llamada drecera de tres quarts, que en 3/4 de hora te deja en el monasterio. Sin embargo, es una pequeña senda muy costeruda y chunguilla. Escojo la drecera y es un acierto pues el camino es muy guapo y voy completamente solo todo el rato. Un disfrute.
La verdad es que la Suli y yo habíamos subido al monasterio desde Monistrol hace muchos años, pero lo hicimos por el antiguo camino del Cremallera. Pero, desde que éste fue re-instalado, ese camino quedó eliminado y el de les Aigües se ha convertido en el oficial.
Llego al monasterio (722 m. según mi altímetro) a eso de las 11:00, pero ni siquiera me detengo. Cruzo el entorno monástico de punta a punta y encaro el camí vell de Sant Jeroni, el de las escaleras (hay 1350 escalones en la roca desde allí hasta arriba). Al cuarto de hora, ya lejos del follón del monasterio, me apalanco a desayunar. El altímetro marca 822 m. No me he hecho bocatas, llevo un par de bollicaos cutres y una lata de cola-loca.
A eso de las 11:25 reemprendo el camino. Hay algo de gente, muchos extranjeros, la mayoría viejos que habrán subido al monasterio en autobuses. También hay algunos grupos de monitors enrotllats con peña cumbayá. Sigo subiendo a saco, paso por el Pla dels Ocells, encaro el Camí Nou de Sant Jeroni y llego hasta la ermita del mismo nombre. Fotico de rigor y sigo parriba. A las 12:10 llego arriba del todo, algo petao ya. Estoy a 1237 m (me he chupao un desnivel de más de 1000 m. en poco mas de dos horitas).
Allí arriba hago un par de foticos y en seguida reemprendo pabajo. Voy bastante a saco bajando, y poco después de las 13:00 estoy en el monasterio de nuevo. Me entretengo un momentito para comprar un poco de Mató (el postre del día) y vuelvo a encarar el GR hasta Monistrol. Me entretengo un poco entre todo, así que llego al León a eso de las 14:15, bastante petao, por cierto. Coche a saco y pa casita a comer. Pateada genial donde las haya!
viernes, 25 de marzo de 2011
Puigmal, primera invernal (19/3/2011)
sábado, 1 de enero de 2011
Entreno a full en La Fuixarda 2011
Este año pasado, mitad de 2010, decidí dejar durante un tiempo el curro en trabajos verticales en TRECSA, guardándome el "jefe" la plaza para posteriormente reincorporarme. La idea era descansar un poco y, sobretodo, apuntarme a la UOC para hacer un master de PRL (prevención de riesgos laborales) para poder llevar cosas de esa materia en la propia empresa. Impartir y firmar cursos de formación, hacer los planes de prevención de las obras etc...
Por tanto, desde septiembre de 2010 hasta mayo de 2011 estuve en el paro, cobrando del mismo, y estudiando a full online, haciendo en un año casi los dos años que se corresponden a dicho master. Por tanto, las horas en casa eran intensivas y de mucha comida de olla, lo cual repercutió directamente en la necesidad de desestrés. Cuestión que, un tio solitario como yo, resolví de forma bastante acertada apuntando en dos direcciones que hasta entonces no había tomado:
Por un lado, visto que en los últimos años había renovado mi interés por patear por la montaña a más alto nivel, pues la idea era "entrenar" algo más y coger fondo durante las semanas en que no hicieramos rutas de alto nivel. Teniendo en cuenta que mis nuevos compañeros de andadas eran en su mayoría bastante cracks y que todos ellos iban a gimnasios y a entrenar, y a correr, y a hacer medias maratones, y cosas parecidas.... Así decidí marcarme un pequeño plan de salir una vez por semana a correr (hacer running) por Molins e inmediaciones. En seguida, se me quitó la idea de hacer running urbano (apenas salí dos veces 100% asfalto) y trasladé mis esfuerzos hacia la zona del río Llobregat y de las montañas cercanas (Puig Madrona y Puig d'Olorda), donde podía pisar tierra y tal. Desde entonces, dicha costumbre ha permanecido en mi vida, ciertamente.
Por otro, decidí que esto no era suficiente para tanto estrés estudiantil y busqué otra opción; el Boulder. Y la opción barata era ir a un lugar gratis, o sea, La Fuixarda. La opción de apuntarme a un rocódromo también la estudié, pero me dio palo y al final tiré por lo barato. Así que los lunes de aquel curso 2010-2011, tras dejar al Baluerik en la guardería, cogía mi furgoneta Ford Tourneo y me iba al mismo tunel, aparcando allí mismo, donde apenas había nadie, salvo algunas almas solitarias como la mía, con los que empecé a conectar de vez en cuando por aquello de la costumbre.
En su buen inicio, el tunel ya lo tenía conocido por varias visitas con gente variada como el Angelillo, el Edu, el Conte o el mismo Vià. Sin embargo, al empezar a ir más asiduamente y hablar con las gentuzas de allí, la recomendación era intentar encadenar rutas horizontales lo más largas posibles. Así que, desde casi el principio, intenté "pasar" el tunel de punta a punta, tanto en un lateral como el otro, y tanto en un sentido como otro. Para más inri, tenía la opción de hacerlo en el nivel bajo del tunel, nivel medio e incluso un nivel algo más alto, que resulta más dificil porque empieza a aplicarse cierto desplome, por lo que las posibilidades eran infinitas. Un hippie de por allí me dijo que lo más aconsejable era ir de la zona a mitad de tunel (pared izquierda) en dirección norte, por así decirlo, e intentar encadenar todo ese trozo. Me puse y conseguí hacerlo a la primera, pero me resultó imposible encadenar todo el tunel. Sin embargo, en unas pocas semanas, era capaz de pasarme ambos lados del tunel de punta a punta, variando algunas presas, subiendo un poco más o menos, etc. Cogí un nivel bastante potente, ciertamente.
En alguna otra ocasión, me acoplé con alguno de los que estaban por allí y pude encadenar algunas vías dentro del tunel, metiéndome siempre en fáciles de nivel V o 6a como máximo, asegurando después en contrapartida a los susodichos, evidentemente. Por allí corría un viejales alemán o holandés que era capaz de pasarse el tunel de punta a punta por la parte de arriba sin demasiados problemas. Yo nunca intenté subir demasiado, la verdad, pues allí el aterrizaje no es cómodo y acolchado como en un roco, sinó que es la misma acera o tierra.
En general, una muy buena experiencia vital que, acabado el periplo de estudios-descanso laboral, abandoné prácticamente del todo, y apenas he regresado al tunel tres o cuatro veces para llevar a los nenes a probar un rato.
jueves, 9 de diciembre de 2010
Trepada con accidente!!!!!
De buenas a primeras, fuimos al sector principal, a la escletxa grande, y allí hicimos la Fisura (V), pa variar. Aunque el Angle no pudo subirla, cosa que ya sucedió en la primera vez que vino a escalar conmigo, hace ya unos años. Como en ese sector no hay ninguna vía más facil, nos fuimos al otro.
Allí hicimos Quin cop de Cap y Paquillo.con, ambas de V, haciéndolas yo de primero y los demás asegurados por arriba. Hasta ahí todo dabuten, el Angle estaba bastante motivao pues había subido muy bien y tal. Pero...
A última hora decidimos hacer unos ráppels, que era lo que el Angle quería probar. Nos liamos en la vertical de la via Con el Porro en la boca, que se asegura desde atrás, desde un árbol que nos iba dabuten para tener las cuerdas algo más altas (ideal para el rappel). El Angle y yo hicimos un par de rapeladas guapas sin problemas pero a la tercera del Angle...
Madre mía, que susto! Tras un traspiés (según dice el Vià), perdió el control de la mano que lleva el 8, el bloqueador (shunt) no frenó tampoco (pues estaba desfrenándolo él mismo con la mano) y cayó los últimos 2 metros, pegándose un culetazo contra unas rocas y quemándose la mano que dirige la cuerda del ráppel.
Al final no pasó nada y todo se quedó en un sustillo, pero he de reconocer que se me pusieron por corbata...