sábado, 25 de marzo de 2023

Escletxes a full

 Muy bien, pues el día 25 de marzo nos arremangamos de nuevo para ir a les Escletxes. En principio queríamos ir a una zona de boulder que el Peyas había descubierto hace días en la zona del Maresme, pero a última hora el Alessandro (un colega del Vià que había trabajado con él y que nos ha acompañado a veces en el Sharma) dijo de apuntarse. El chaval quería probar escalada deportiva en roca, por lo que lo del boulder lo dejamos para otra ocasión y fuimos a terreno seguro.

El Vià vino a casa el día antes por la tarde, para dormir en casa y así por la mañana poder salir bien. Estuvimos esperando a que Alessandro llegara con el tren hasta Moulins, y entonces pillamos carretera y manta para Papiol, no sin antes pasar por el bar de la piscina para pillar bocatas para llevarnos y así poder comer en las Escletxes (y así no tener que estar dando vueltas). Así se hizo y a eso de las 10:30 ya debíamos estar aparcando en la esplanada grande. Cargamos material y nos fuimos para la Excletxa grande, la Rambla que la llaman, con la idea de que el compañero hiciera su "bautismo" de escalada en la eterna Fisura Punk. Como el tío ya controla bastante y en el Sharma es capaz de hacer vías amarillas y rojas (en torno a 6a-6c) mi idea era que la abriera chapando, para ir viendo la escalada en todas sus vertientes. Sin embargo, había peña en la escletxa grande, un grupo de chavalotes imberbes que tenían ocupada la zona de iniciación, donde está la fisura, Mikromaster y los demás 5's de la zona. Así que no nos quedó otra que meternos más a dentro y arrancar con algún 6. 

En realidad fue una suerte y un acierto, pues empezamos fuertes y, en cambio, sin problemas. Decidimos hacer en lead la vía Telaraña Punk, un 6a que hemos hecho varias veces y que es muy divertido y relativamente sencillo. Sin demasiados problemas y con el Vià asegurándome, la encadené bastante bien y monté la reunión, pasando la cuerda por dos anillas. Craso error pues esto iba rizando la cuerda en los descensos y nos vimos obligados después a cambiarla...

El siguiente en subir fue Alessandro, que sin problemas también consiguió subirla, con buenas sensaciones y del tirón, encadenándola. La verdad es que es un 6a, pero es sencilla gracias a que la salida es muy buena, asunto que en las Escletxes se agradece. Después subió el Adrià sin sufrir, sino más bien disfrutándola pues es una vía con agarres muy buenos. cambiamos la instalación, pues la cuerda se estaba rizando, y para ello empleé una baga de anclaje y tres mosquetones, haciendo un triángulo de fuerzas y pasando la cuerda por un mosquetón. El rizo se produce al pasar por dos anillas, por lo que el problema fue solucionado.

La siguiente vía que queríamos hacer es Del Màquina, un 6b que en la anterior vez ya hicimos y que recordábamos durilla. Ambas vías comparten reunión, por eso mantuvimos la R y me tomé la molestia de cambiarla. El primero en hacerla fui yo de nuevo, manteniendo el ritmo que llevávamos en la primera vía. Así, la salida me costó algo más, con un pequeño descuelgue en los primeros intentos, pues es dura de cojones y tiene agarres mínimos. Dimos con la beta y en seguida superé los primeros tramos, dejando siempre la Telaraña Punk a mi derecha y en algún caso acercándome mucho a la fisura que ésta vía tiene. Mientras iba ascendiendo iba liberando las chapas de la anterior subida (ya que aprovechábamos la misma reunión) y aun así no tuve demasiados problemas en el ascenso. En un punto intermedio con escasa adherencia y pies mínimos tuve otro descuelgue, que el Vià aguantó bien, y tras un pequeño descanso, tiré hasta arriba sin demasiadas preocupaciones. El tramo finalísimo decidí arrimarme de nuevo a la Telaraña Punk, pues el péndulo era importante con el top-rope y no tenía ganas de sustillos innecesarios. En seguida se arremangó Alessandro, el segundo en la ronda, que empezó titubeante y tuvo un saque en el compás inicial que casi me pilla por sorpresa y casi toca en el suelo (estaba muuuy al principio). Este tipo de cosas me reafirman en mi decisión de intentar llevar a la gente asegurada con la cuerda bastante tensa, no como la mayoría hace que, con el rollo de "amortiguar" el impacto de la caída sobre el arnés (y por ello contra el cuerpo) dejan mucha cuerda libre para que sea ésta la que "absorba" el golpe. Me parece una estupidez de técnica con la que se evitan unos riesgos pero se asumen otros, así que Alessandro no llegó ni a rozar el suelo pese a haber caído desde la primera chapa. Tras el sustillo inicial, el tío se concentró y empezó a subir con más calma y de forma más estudiada. Se nota que va asiduamente al rocódromo, pues los movimientos eran técnicos y sin miedo (ayuda el top rope, claro), así que sin demasiados problemas aun con alguna pausa en el camino, consiguió alcanzar el top de la vía. El tercero en ascender fue el Vià, que pudo encadenarla del tirón sin ningún saque (creo recordar, vamos) siendo así un 6b encadenado lo cual es siempre una marca a tener en cuenta, por Buda. 

tras ello, como la escletxa Rambla se había empezado a llenar con otros trepadores (un padre y un hijo se nos habían situado al lado mismo; los imberbes estaban aún en la zona de Mikromaster e incluso una pareja acababa de llegar y por allí andaban rondando, buscando vías para empezar) y descartando rebajar las expectativas a la zona de los V's, decidimos cambiar a la otra grieta, la Antena, que pensamos que tal vez estaría más vacía pues la gente la conoce menos por la dificultad de acceso. Fue un acierto, pues no había absolutamente nadie, así que allí mismo montamos campamento y decidimos parar a comer los bocatas. Mientras comíamos fuimos decidiendo nuestros próximos objetivos. 

Se me ocurrió que quizás Alessandro querría encadenar una vía en lead, así que le pregunté y le propuse hacer Simplicius, un V+ genial que conocemos al dedillo y que siempre hemos chapado desde abajo. Le pareció buena idea y así hicimos, yo le aseguré que le iría explicando paso a paso todos los procesos para no cometer error alguno, y por ello fue el Vià quien lo aseguró desde abajo. Aquí se notó la diferencia mental enorme entre top rope y lead; así como en top rope el tío se había subido casi sin problemas un 6a y un 6b, ahora chapando una vía muuuy sencilla tuvo varios problemas, varios puntos de encallada y le costó bastante más. Creo que esa vía lo acabó de destrozar del todo, pues a partir de entonces ya fue diciéndonos que se encontraba cansado, que se había enfriado y las últimas vías no quiso ya ni hacerlas... Pero el tío consiguió subir hasta arriba y, una vez allí, yo mismo desde al lado le fui indicando los pasos para poder pasar la cuerda y montar el top. Así hizo y en seguida bajó con un subidón importante. Una vía de lead en roca es empezar con pedrigree en la escalada deportiva...

El siguiente en subir fuí yo, encadenándola sin problemas y con el reto de no tocar el arbolito de mitad de vía, que es una "trampilla" fácil de utilizar pues cada vez es más sólido y como agarre es magnífico. Luego fue el Vià quien subió, asegurándolo yo mismo, y la subió como nada, pues se la conoce muy bien. 

La reunión de Simplicius es compartida con otra vía que nunca hemos hecho, llamada Supermía, un 6b+ que tenía buena pinta, y que iba a ser el colofón del día. El primero en encararla fui yo, y la suerte de esta vía inédita para nosotros fue que la salida era magnífica, con un pequeño desplome pero fisuras por todas partes y posibilidades varias de superarlo. Así que recuerdo haberlo superado en seguida y, pese a la fundida de cansancio (tenía los brazos ya totalmente agarrotados) conseguí ir subiendo, en algunas fases con mi técnica ancestral de reptar los pies por la pared hasta encontrar adherencia, y para mi sorpresa sin apenas descuelgues. Hubo un momento en que necesité descanso, pero sin entretenerme demasiado tiré para arriba y conseguí alcanzar top bastante rápido, acercándome al final de Simplicius con un paso que me obligó a gritar como un verdadero guerrero de la roca. Una vez abajo lo intentó Alessandro, pero si no recuerdo mal tras varios intentos decidió renunciar a hacerla, pues según él estaba fundido y se había enfriado. Supongo que la gente de rocódromo está acostumbrada a hacer esfuerzos grandes en timings más reducidos, de dos o tres horas de entreno como mucho, pero no a estar todo el día metiéndole caña (eran las 4 de la tarde y llevábamos varias horas allí ya). Así que descendió y se puso el Vià a la carga. Le pasó más o menos lo mismo que a mi; en seguida consiguió pasar la salida, tuvo un pequeño encalle a mitad de pared y el final tiró de brazos y de ánimo más que de otra cosa, pues el nivel de fundida era importante. Hizo top también sin demasiados problemas (estamos hablando de un 6b+, pardiez) y desde allí divisamos la vía de al lado, llamada Makoki, que tenía una pinta genial. Es otra vía inédita para nosotros, así que subí arriba a intentar instalarla, pero me resultó imposible. Las chapas de reaseguro que existían allí arriba habían desaparecido, así que no pude montarme un rappel para poder acceder a la R de Makoki. 

No fue posible, así que rabiando por la falta de las chapas (algún hijoputa se las habrá llevado) decidimos finalizar la fiesta en el Porro en la Boca, V+ ultrarrápido de la pared de en frente. El proceso de subir y bajar a ambas paredes con todo el material y de montar la R de la vía (que está desequipada) enfrió aún más a Alessandro, que decidió no subir más y estuvo paseando por les Escletxes, investigando y alucinando con el entorno que no conocía y que es alucinante, increible una formación así, tan curiosa, tan cerca de Barcelona.

Arriba, en la pared izquierda, decidí aprovechar los 60 metros de cuerda y montar R's en el Porro en la Boca, V+, y la vía de al lado, Sakosika por la Polla, un 6a que habíamos hecho hace siglos y que hace tiempo que queríamos volver a intentar. Con objetivos tan ambiciosos nos empeñábamos en seguir escalando, pese a estar rebentados. Alessandro flipaba, pues parecíamos inagotables, pese a ser mayores que él, joder. Al final, a pie de vía y con la deserción de Alessandro, el Vià y yo decidimos que el Porro ya lo habíamos fumado muchas veces y, por tanto, nos metíamos directos en Sakosika. Esta vía es el primer 6a que un servidor hizo, hará cosa de 15 o 16 años, con el Angel y el Conte. Es una vía rara que empieza con un desplome potente y sin casi presas, por lo que en su debido momento alguien instaló en la roca dos presas (con Sika, de ahí el nombre de dicha vía); detrás existe un arbol que años ha era pequeño pero que ahora ya se puede utilizar para apoyar un pie por detrás y reequilibrarse. Así, me lié a intentarlo y, tras un par de exploraciones y un saque tonto, conseguí superar los primeros pasos y asir las presas artificiales. Empleando casi en todo momento el apoyo del arbol (sino imposible) conseguí alcanzar la parte superior y quitarme de encima un poco el desplome, agarrando la vía de forma lateral casi al modo Osman, hasta que llorando pude alcanzar el top, reptando por la pared, de un modo lamentable pero efectivo, consiguiendo el cuarto 6 de la jornada. Increible, creo que nunca antes habíamos hecho cuatro 6's un mismo día, al menos el combo Vià-Geni. Inmediatamente, pues cada vez era más tarde y la hora se nos echaba encima (aun no había cambio horario, por tanto a eso de las 6 o así empezaba a anochecer), el Vià se puso a la labor. Se lió mucho al principio, en plan purista (hahahaha) sin tocar las presas de artificial, cosa que consiguió con éxito ante la sorpresa de todos. Sin embargo, ese esfuerzo titánico lo rebentó de tal modo en que fue incapaz de completar la vía hasta arriba del todo, desistiendo al fin cuando apenas le quedaban un par de metros para hacer top. Ya no podíamos más y, al fin, decidimos recogernos y desmontar el campamento. Destrozados por todas partes pero orgullosos por la hazaña, replegamos bártulos y nos fuimos para Moulins donde nos tomamos unas birras y algo para picotear en la plaza nueva del Palau. Allí rememoramos los hechos con sorpresa pues, como comentaba, creo que nunca antes habíamos subido a cuatro vías de grado sexto (teniendo en cuenta además que una de ellas era un 6b+) en una misma jornada. Éxito total!!!!










miércoles, 8 de diciembre de 2021

Comando Peyote et at.

 7-12-21


Nueva trepada en les Escletxes. Esta vez el plan era más ambicioso. El Jan fue de Vallclara al piso del Vià el día antes para salir ambos pronto de BCN y llegar a Moulins a una hora aceptable. Así mas o menos fue y, pese a todo, llegaron a casa poco antes de las 11. La idea era echar el día entero, a diferencia de la mayoría de veces en que, a mediodía y cuando apreta el hambre, normalmente nos recogemos.

Esta vez éramos 3, por lo que había que intentar estar más horas o apenas nos daría tiempo a hacer un par de vías cada uno. Decidimos no llevar papeo y hacer un break en el bar de la piscina, que hacen buenos bocatas, para luego volver al pegue.

Tal cual, salimos para Papiol (no sin antes olvidarnos la guía de BCN recién comprada y actualizada teniendo que volver para atrás a recogerla) y nos plantamos en les Escletxes. Este año sólo habíamos estado una vez, haciendo la parte final de la pared izquierda del sector Antena, por lo que queríamos continuar dicha exploración, descartando las que ya hemos hecho y haciendo las pocas que nos quedan por hacer. Así que, tras revisar la guía y las opciones que tenemos, observamos que apenas nos faltan unas pocas vías en la zona central. Toda la parte izquierda, donde está la famosa fisura, está hecha. La parte derecha también, en varias veces, la hemos ido completando. Así que, los días previos, revisando reseñas, llegamos a la conclusión que de dicha pared nos faltan:


-Kolinergia, 6a+

-Comando Peyote, 6b+

-Per tota la Penya, 6b

-Carajillu de Rom, 6b+


Está claro que, para calentar, y para poner a prueba al Jan, hay que empezar por la Fisura Punk, un V pelao, bautismo en escalada que todo escalador de la familia que se precie, debe hacer. Así que montamos el campamento base allí mismo, no hay nadie para variar y hace un día bastante bueno pese al frío de diciembre. Esta vez estrenamos también el nuevo grigri, el modelo Grigri-2, que compré hace unas semanas en Barrabés y que parece tener prestaciones idénticas al anterior. El cacharro que andamos utilizando hasta ahora tiene más de 10 años y, pese a que va fino finísimo, le toca renovación. El famoso grigri+ lo estuvimos estudiando, pero tiene algunas cosas que no me gustan, como eso de tener que cambiar de "modo" con una palanquita si vas de primero o si vas en top-rope. 

Decido empezar yo, haciendo la vía de primero (ahora le llaman "lead") para que el Jan vea como funciona la escalada pura y dura, chapando, y explicando levemente los pasos y sistemas, la forma correcta de asegurar, de chapar, etc. La he hecho tantas veces que ya sale sola, así que sin ningún tipo de problema la encadeno y monto el top rope. Le toca el turno al Jan, entonces. Le metemos presión, diciéndole que su madre hizo dicha vía años ha, y que sería una vergüenza que él no la hiciera. Pero no hay problema alguno; el chaval la saca a vista, subiendo con prudencia, pero asegurando cada paso. Tal cual, le sigue el Vià, que también se la conoce al dedillo, por lo que la sube también sin problemas. Un paseo. A partir de ahí hay que decidir; en esa pared izquierda, de las 16 vías existentes solo nos faltan cuatro para haber hecho toda la pared. Está claro que el siguiente paso, por dificultad, es Kolinergia, un 6a+ que varias veces descartamos por falta de equipamiento. Ahora tiene una R muy buena y chapas con químico, así que no nos lo pensamos y vamos a por ella. Sin embargo, la salida se ve durilla, y no me apetece chaparla, por tanto, la equipamos desde arriba para hacerla en top-rope y evitar saques. 

La vía la empieza el Jan, que tiene mono y ganas de ponerse a prueba en la roca. Empieza torpe; las salidas en les Escletxes siempre son complicadas y necesitan precisión. Los pies son resbalosos y hay que clavar bien. Tras sus pegues iniciales infructuosos, estudiamos la salida entre todos y damos con una beta; el Jan la intenta aplicar pero no lo consigue, así que hacemos algo de trampa y lo subo un poquito. A partir de allí, la vía parece estar más acorde con el grado que marca y el chaval se va desempeñando mejor. Tiene un par de descuelgues, pero finalmente logra encadenarla.

El siguiente turno es el mío. La salida está muy clara, y no es especialmente difícil. Consigo hacerla a la primera e ir avanzando. Los pies son bastante malos, en la mayoría de los casos utilizo brazos y los pies van reptando hasta encastarse en la pared. Me noto bien, fuerte en la subida, pero llegado un punto tras una repisa donde puedo descansar clavando una rodilla, se me acaban las fuerzas y necesito recuperar fuerzas. Ni siquiera es un saque, le digo al Vià que me aguante, porque los brazos no me responden. A partir de ahí, los últimos tres metros son sencillos, con presas buenas, pero me cuestan un poco por el cansancio; pese a todo, acabo encadenando la vía de forma fácil. Es una vía recomendable. 

Ahora le toca al Peyas. Empieza bien, con la salida que hemos planteado, fácil. Va subiendo cómodamente, los pasos no son demasiado complicados, pero a mitad de pared hay un par de pasos más complicados y, finalmente, me pide también un descanso. En seguida recupera fuelle y encadena la vía. Sale con buenas sensaciones, también. 

Aprovechando que tenemos el top rope, vuelvo arriba y cambio las cuerdas a la siguiente de la lista: toca una vía que, por lo coñón del nombre, siempre nos había llamado la atención pero que nunca nos habíamos atrevido a probar dado que su inicio se ve, desde lejos, muy difícil: Comando Peyote. Solo echando un vistazo al trozo de pared tira para atrás (lo que nos ha pasado en todos estos años); ni un saliente grande, ni un pie donde clavar, ni una regleta o repisa... Se ve absolutamente imposible. Con el Top Rope montado, entre los tres estudiamos (rollo boulder) diferentes formatos de salida. Hay un pie alto, a la derecha, en el que hay que flexionar mucho la rodilla, y yo lo descarto para evitar ahondar en la lesión que arrastro desde hace un mes y pico. Pero no hay otra; al otro lado, un pequeño agujero de un antiguo clavo podría valer para pie izquierdo. La mano derecha tiene una roma algo útil; la izquierda apenas una pinza cortante o una oposición de dedos algo alejada. Finalmente, el Jan se pone manos a la obra, y empieza a intentarlo, en vano. Se desespera y, tras un buen rato de infructuosos intentos, decido elevarlo un poco, hasta llegar a un punto algo más alto donde hay un hueco aceptable, punto por donde seguiría la vía. Tras varios pasos inseguros y algún descuelgue más, el Jan llega a una zona a mitad de vía donde hay una parte de "slab" alucinante, que desde lejos ya teníamos contemplado. Es una zona de la pared que ni siquiera es vertical, sino que tiene una inclinación de 85-80 grados, con apenas agarres de ningún tipo. Se trata de colocar los pies en adherencia o buscando pequeños agarres, y el Jan los resuelve bastante bien, la verdad, es la zona de la vía que hace mas o menos del tirón. Sin embargo, en un punto, la pared cambia totalmente llegando a una mini repisa y, entonces, se encuentra una pequeña panza que bloquea totalmente el paso. Aquí es donde el Jan queda bloqueado del todo y finalmente, tras quedar colgando durante bastante rato, decide bajar.

Me toca a mí, pues. Se está empezando a hacer tarde y hay hambre, pero estamos en el momento álgido del día. Empiezo a plantear la salida, desde varios puntos, y no hay manera. Encontramos la beta, la que parece la única forma posible; la vemos clarísimamente, pero no tengo narices de encadenarla. Son dos secuencias hasta llegar al agujero superior que supone un buen agarre, donde poder avanzar; sin embargo, tras varios pegues y enlazar los dos pasos en varias ocasiones, decido hacer trampa y que el Vià me sostenga para poder alcanzar la presa buena. A partir de allí, reventado por el esfuerzo en la salida, mis siguientes pasos son débiles y malos. Hay una mini regleta que sabe a gloria, un par de agarres aceptables y, pese a todo, me cuesta mucho superarlas. Llego a la zona de slab, que es alucinante, pero no puedo disfrutarla del todo por el agotamiento. Lo resuelvo como puedo y llego a la repisa, donde descanso un poco pero, igualmente, necesito un descuelgue, no logro aguantar. Descanso un ratito para coger fuerzas y empiezo a plantear la parte final que, tras la barriga, parece más sencilla. Pero esa panza parece infranqueable. Veo que por debajo hay un par de agarres invertidos, para colocar las manos palmas arriba, muy bajos, casi a la altura de las rodillas. Entonces, veo un hueco bueno por encima de la panza esa y se me va la olla; le meto un pegue abriendo los brazos al completo, de forma lateral, para alcanzar un hueco superior que parece bueno. Consigo agarrarme, lo veo viable pero... fallo! Tengo un pequeño saque pese al top rope, porque pillo de imprevisto al Peyas. Lo he intentado con la mano mala, la derecha, así que decido cambiar de sistema: agarre con la derecha y lance con la izquierda. Ahora sí! Un grito en plan guerrero de la roca me sale, consigo equilibrarme pese a estar medio de lado, rollo Dan Osman, con los brazos abiertos en vertical. Nunca había visto un paso así en una vía de roca. El resto, con el subidón del lance, es pan comido y ahora sí, alcanzo el top de la vía. No está encadenada, porque el inicio no ha salido, pero la sensación es de éxito total. Un 6b+ es casi casi un 6c, un nivel al que hacía tiempo que no llegaba!

Tras bajar un servidor, decidimos que el Jan, que está sin hacer nada, vaya a buscar bocatas y bebidas para comer, pues son pasadas las 2 de la tarde. Mientras, el Peyas se meterá en la vía. Así lo tenemos, pues, todo en orden. El Vià se choca con el mismo problema de la salida; pese a que lo tenemos claro, va probando formas y variantes alrededor de lo mismo y al final nada. Tenemos que hacer lo mismo, aupar un poquito para alcanzar la buena presa superior y, a partir de ahí, sí. El Vià no ha perdido tanto tiempo en el inicio, está mejor de forma que yo y todo ello deriva en que toda la parte media de la vía la consigue encadenar bastante bien, especialmente la parte de slab, que es su especialidad y un tipo de escalada (la de adherencia) que le encanta. Lo disfruta mogollón, hasta llegar a la repisa previa y la panza jodida de la parte final. Ahí pide descanso, también, cogiendo fuerzas para el paso "Dan Osman", el alucinante cruce en brazos abiertos. Como ha encarado la vía desde más a la derecha, le cuesta más posicionarse ante el problema, y al tener menor envergadura de brazos lo sufre más que yo. Consigue hacerlo, los pasos finales, y hace top también. Genial! En ese mismo momento, el Jan reaparece con los bocatas.... Algún tipo de conjunción astral ha hecho que todo saliera bastante bien.

El break de la comida nos sienta genial. Los bocatas de fuet nos saben a gloria, nos bebemos unas colas mientras una pareja llega y empieza a trepar en la zona de la Fisura Punk, en top rope, con una cuerda de escalada rosa de la época de Wolfgang Güllich, por lo menos. Tras el ágape, decidimos recoger bártulos e ir a la otra escletxa, más que nada para que el Jan la conozca y hacer allí alguna otra cosilla más fácil, no meternos tanta caña pues estamos algo petaos. Al llegar, observamos que un cacho de placa de la zona de la entrada se ha desprendido, arrasando con la zona donde existía la vía Miki Loko, que ha desaparecido para siempre. Comentamos la jugada y decidimos hacer Con el Porro en la Boca, un V+ facilito que hace mucho tiempo que no hacemos y que al Jan creemos que podría molarle. Creíamos que estaba equipada, pero no hay nada, más que alguna varilla cutre para chapar, pero no hay reunión, por lo que no se puede hacer de primero. Subimos arriba y monto la reunión en un arbol, como siempre. El Jan sube conmigo para ver como se hace, y le explico un poco cuatro truquillos. Una vez abajo, a pie de vía, le damos varios consejos para subir en una vía de contraplacas como aquella, que hay que decir que es absolutamente genial. Empieza bien, con seguridad, pero el desplome considerable y la posición de la cuerda (que queda más a la derecha por la vertical de la instalación) supongo que lo machacan y, a mitad de vía, se descuelga. Al ser desplome, el chaval se queda colgando lejos de la pared, balanceándose tontamente, mientras los demás esperamos a que se pare o que haga algo. Y va el tío y suelta:

-Ei, com es para això...?

El hartón de reír es descomunal. Le explicamos cuatro truquillos básicos de escalador y retoma la posición en la pared. Así, acaba de completar la vía con bastante facilidad; de los mejores que han encarado la vía en su primera vez, aunque no es un flash. Diría que nadie de los que hemos ido llevando a las Escletxes ha conseguido hacerla del tirón en su primera vez, por la dureza del desplome (a excepción del Angel y un servidor, en nuestros incicios en la escalada)

Bajamos al Jan y cambiamos tornas; al ser una vía tan fácil (y que servidor alguna vez la había hecho incluso en libre) se me ocurre que sea el Jan el que me asegure, para que vaya acostumbrándose a tocar cacharrería y tal, así que le explicamos bien como va todo, lo que tiene que hacer (es un top-rope, es sencillo) y dejo al Vià controlando al lado el tema, por si acaso. Así que encaro la vía como siempre, recordando viejos tiempos, pero ahora con mucha más técnica que antes. Aprovecho esto para encastar algún tobillo en la pedazo de placa, y la vía queda encadenada sin problemas. Entonces, el Jan tiene que bajarme con el Grigri, así que ahí sí que me arriesgo un poco más, pero bueno. El Peyas lo ayuda, y todo sale bien. De alguna manera se tiene que aprender a hacer estas cosas, así que en otras ocasiones también lo haremos.

El último en subir es el Peyas, que en su momento tuvo una cruz importante con esta vía; le costó varias visitas a la escletxa pequeña para poder hacerla, al ser una vía de fuerza. Ahora es todo lo contrario; el tío la disfruta bien, encadenándola sin problemas empleando todo el fondo aprendido con tanto Sharma a sus espaldas...

Así que se nos está haciendo tarde, pero aún nos queda un ratito de luz solar, son poco antes de las 17 horas. Para rematar la fiesta, decidimos echar una última facilita para que el Jan se vaya con buenas sensaciones después de la pardillada del Porro en la Boca... Nos giramos y detrás nuestro está Simplicius, una vía guapísima de V+ que recordamos bien que tiene unos agarres cojonudos a lo largo de una mini fisura genial, característica por tener un arbolito a mitad de vía que puede servir incluso de agarre. Para ir más rápido, la chapo desde abajo, de primero, sin demasiados problemas pese al cansancio. Una vez abajo, el Jan la hace en top-rope y es para él un paseo triunfal, la encadena sin descuelgues, al flash, y baja hiper motivado (esa era la idea, que acabara con un subidóoooon). No hay tiempo ni siquiera para que el Peyas pueda subir; en el hueco entre paredes está super oscuro y es imposible continuar, así que recogemos bártulos (subo al Jan arriba a desmontar las instalaciones de la anterior vía) y damos la sesión por terminada. Vamos para casita a descansar, que nos lo merecemos, con la sensación de haber hecho bien los deberes y de salir de una de las jornadas más productivas de los últimos años. 

En casa, enviamos al Erik y al Jan a comprar algo de merienda, crusanitos y chorraditas así, para recuperar lo perdido en el esfuerzo con unos cafelitos con pastas (no, sin pastas)...





domingo, 21 de noviembre de 2021

Clot d'en Goda (por Vià)

*este artículo está tomado prestado del listado de reseñas trepadoras del Peyas... 


20 - Noviembre - 2021


Clot d’en Goda (La Riba)


Vià / Neni / Jan


Sábado, me desplacé a Molins con el crashpad, causando algo de confusión a quien me encontraba en mi camino, para de ahí ir a Vallclara a buscar al Jan, que poco a poco vamos engorilando más en esto de ser “Guerreros de la Roca”.


Llegamos a La Riba sin problemas, a eso de las 11, encontramos la ruta y sector fácilmente, la memoria nos guía. Decidimos pasar de La Obaga (100) y La Orella (101), pues las tenemos muy vistas, y tiramos palante, nos topamos con el primer bloque que nos llama la atención, El Trencat (92).


Nos saltamos el 3+ por ser demasiado fácil, y después de una meada rápida empezamos con L’escudelleta, 4+ Sit, sin ni calentar. Al ser Sit y tener los dedos fríos no podemos hacer ni el primer paso! Entre los 3 conseguimos sacar la salida, y finalmente, con más esfuerzo del esperado la sacamos bien. 


El Jan se desespera ante la dificultad de tan solo un 4+, mira el muro y dice “donde me cojo?” ahhhmigo, esto no es como el roco eh? haha


Acto seguido hacemos la de al lado, Balet, 4 Sit, cuya experiencia es similar a la de la via anterior. Con algún apuro, pero conseguimos sacarla bien. Parece que hemos entrado en calor.


En medio hay Pure Grip, 7a Sit, que parece imposible, así que probamos a hacerla saltándonos la salida Sit, pero igualmente no conseguimos hacer ni un paso.


Pasamos a la última vía de ese bloque, Kin Mal, 6b Sit, que parece posible pero durísima. El Jan no puede apenas hacer nada, pues es demasiado técnica y requiere más flexibilidad y fuerza de dedos. El Neni la habría sacado si hubiera tenido la pierna bien, pero como aún está tocado y no ha calentado del todo, decide proceder con prudencia y la hace saltándose el Sit, que le hace flexionar demasiado la pierna. Yo la saco entera milagrosamente, no sin hacer un par de gritos en plan Ondra. Aahhhrhgh! Ya puedo decir que soy un guerrero de la roca. Me quedo muy satisfecho.


El Trencat (92)

-L’escudelleta, 4+ Sit

-Balet, 4 Sit

-Kin mal, 6b Sit


Acto seguido recogemos petates y seguimos el camino, y en breve nos topamos con otro bloque molón, El Rovelló (94). Éste lo había hecho hace años con Gerard, pero el Neni, a diferencia de los otros, no lo había tocado nunca.


Empezamos con Lactarius, 5+, que el Neni y yo hacemos sin problemas. La parte de arriba está llena de musgo, y nos da rollo que el Jan suba. El Jan saca varios pasos pero no consigue el último y al final desiste.


Nos movemos a Deterrimus, de nuevo el Neni y yo la sacamos bien. Con algo de asistencia el Jan la saca, sufriendo en la regleta / mini pinza que se le hacía imposible al principio. No se mata bajando, por suerte.


Probamos el 6a esquinero, Llibertat, al no ser Sit y tener 2 boquetes gigantes, uno a cada lado, y un buen pie, la salida es genial, gracias a la pinza la hacemos, aunque remontar para llegar arriba es un poco peligroso, y decidimos que está hecha al tener ambas manos cogidas de arriba del todo. Al Jan se le hace imposible el paso pues es bastante técnico.


Cambiamos al otro lado del bloque, donde hay otra via llamada L’escudelleta. Después de fracasar varias veces en el Sit, de nuevo, el Neni da con la “beta”, salir muy abierto de brazos a una pinza a la izquierda, con el pie derecho rollo pedal. La vía es dura, pero la sacamos los dos, quedándonos muy satisfechos.


Finalmente hacemos Joanet, 4+ Sit, que se nos hace ridículamente fácil.


El Rovelló (94)

-Lactarius, 5+

-Deterrimus 5

-Llibertat, 6a

-L’escudelleta, 5+ Sit

-El Joanet, 4+ Sit


Como ya es algo tarde decidimos ir a comer, así que recogemos y vamos a buscar la zona del altar satánico. Hay una pareja, así que decidimos comer debajo del bloque L’estret (72). Todas las vías ahí son durísimas (flipamos con La pinça, 7a) , pero queremos probar el de la esquina, La cansaladeta, un 6a+  Sit que tiene muy buena pinta. Como nos paramos un buen rato a comer nos enfriamos, y al acabar nos da rollo petarnos en un 6a+, así que lo dejamos para luego. Lamentablemente luego no volvimos y se nos hizo tarde, así que otro día será. 


Decidimos calentar en La Rampa (29), Little holes, 3+, que hacemos sin problema. Acto seguido hacemos Aferra’t, 4+ Sit, en L’esquerda (27). Sale fácil, y esta vez no hay demasiado barro, aunque si está bastante húmedo. 


La Rampa (29)

-Little holes, 4+


L’esquerda (27)

-Aferra’t, 4+ Sit


Mientras el Neni y el Jan están arriba el Jan encuentra un bloque guapo, así que les paso los crashpad, me pongo las botas y subo.


El bloque en cuestión es El Trapezi (25). En el lado izquierdo, donde hay dos vias chungas, hay mucha más vegetación y piedras que en las fotos, cosa del Gloria supongo, y de tener la guía más de 7 años ya. Nos liamos con Destins Paral·lels, 4, que hacemos sin problema, bajar por detrás es muy fácil además. Seguimos con Iniciació vertical, 4, también sale fácil. Estamos “in the zone”. 


No vadis, 4+ es más técnica y da algo de respeto, porque la parte de arriba está bastante sucia y llena de mierda, así que necesitamos varios pegues, pero finalmente la sacamos todos. El Neni el primero.


Seguimos con Fisurilàndia, 5+, que sacamos bien también. Claramente sufrimos muchísimos menos en las vías sin Sit.


El Trapezi (25)

-Destins Paral·lels, 4

-Iniciació vertical, 4

-No vadis, 4+

-Fisurilàndia, 5+


Para acabar, como falta poco para que se vaya la luz, vamos al Formatget, donde estamos un buen rato dando pegues, probando travesías y haciendo fotos haciendo el imbécil sin camiseta haha.


Ya petados, nos volvemos, se nos hace de noche durante el camino a Vallclara, donde nos paramos a comer y charlar con el Toni y la Emma. Buena sesión!!


sábado, 16 de octubre de 2021

Sharma Climbing again

Octubre 2021


2 de octubre y nueva jornada en el Sharma. Hace un mes o así decidimos ir al otro Sharma, recientemente abierto en Gavà. Nos gustó mucho, pero está mas "especializado" en vías de lead, largas, por lo que hay que llevar más equipo y tal y no nos apetece hacerlo indoor. Preferimos llevar equipo a la roca, que se le va a hacer.

Por lo tanto, decidimos regresar al de siempre, de Poblenou, que está de puta madre y totalmente especializado en boulder. Esta vez hemos quedado con el Vià y con un colega suyo, el Alex, que a veces viene con su pareja y entre todos pues pegamos unos pegues. 

La novedad respecto a otras muchas jornadas en las que vamos (yo intento no perder el ritmo de 1 vez por semana; el Peyas intenta ir entre semana una o dos veces más), es que aquel día estaban en el rocódromo el ilustre seleccionador español de escalada, David Macià, que había coincido con nosotros en el rocódromo la Reunió, donde iba el Erik a hacer extraescolar hace unos años. No quise molestarlo, porque parece que iban en plan entreno, con varios alumnos. 

Entre ellos reconocí a su hijo Lluc, a Aida Torres y a Rut Monsech, entre otros. Estaban entrenando con el resto de los patatas que estábamos allí, y fue realmente raro. La escalada tiene que profesionalizarse más, ya que estamos. Es como si el puto Rafa Nadal tuviera que esperar a que dos patatas viejunos acabaran en una pista para poder entrar a entrenar. Las dos chicas, Aida y Rut, estuvieron en las zonas de líneas lilas y negras (niveles de 7a en adelante) dando pegues y resolviendo varias con facilidad. En una especialmente chunga, no acababan de resolver, y luego vi que el hijo sí consiguió resolverlo, no sin problemas. Unos máquinas. Realmente, creo que venían de triunfar bastante; en un europeo en Suiza (el verano o antes) la srta. Monsech quedó tercera en lead en categoría juvenil. Y Aida Torres consiguió en agosto, en Voronezh (Rusia), estar en la semifinal de boulder junior y conseguir un meritorio 11º puesto. Lluc Macià, por su parte, se quedó a las puertas de estar en la semifinal de la categoría Youth A, menos de 16 años, en el mismo campeonato. 

Es una vergüenza que no existan instalaciones profesionales para que esta gente pueda entrenar a fondo y sin distracciones. Demasiado están consiguiendo de este palo; cabe recordar que el susodicho Macià es el entrenador del sr. Alberto Ginés, oro en las olimpiadas de Tokyo...

Por nuestra parte, el ritmo es cada vez superior. El Peyas, que se lo está tomando muy en serio y le mete mucha caña, hace tiempo que consigue hacer vías rojas e incluso algunas lilas (de 6c a 7a, deu n'hi do); yo ese día resolví por primera vez una vía de color rojo, que supuestamente rondan los 6b - 6c+. En otro sector conseguí encadenar otra vía roja, y una tercera roja que estaba en el sector donde las vías son todas de "slab", de equilibrio total, estuve a punto de completarla, apenas a dos presas de hacer top. 


11 de octubre. Esta vez el Peyas no puede venir, pero yo recluto al Erik y nos vamos los dos a meterle caña. El enano empieza dubitativo, haciendo no sin problemas vías azules. En otra azul con desplome ni siquiera puede hacer top, así que le digo que se relaje y se lo tome con más calma, mirando más donde pone los pies. Cabe decir en su justicia que, como sus pies de gato ya no le van ni de coña (con las llescas que se le están poniendo) va con unos míos, los Boreal Zen del año de la nana, que están bastante limados y le van algo grandes. Se va poniendo las pilas y, poco a poco y con descansos reglamentarios de vez en cuando, va cogiendo el tono y recordando la época en que hacía rocódromo como extraescolar en La Reunió, de Pallejà. Finalmente, el tío empieza a encadenar vías de color verde con sorprendente facilidad y, en un momento (estuvimos algo más de 3 horas) decido que pruebe una amarilla que me ha resultado facilita. Y va el tío y la saca, con ciertos problemas y tras varios pegues, pero la consiguió. Muy bien, el Erik. Yo por mi parte, no me meto demasiada caña, voy a medio gas, pero completo la vía roja de slab que la otra semana no pude hacer. 


16 de octubre. Ese día, la cosa no empezó demasiado bien. De buenas a primeras, sin casi calentar (y mira que para nosotros es sagrado el calentamiento, joder, que ya vamos para viejunos y nos hace falta) vimos una vía lila (wtf!!) con buena pinta y sencillamente decidimos plantearla. Pero era un pegue raro donde había que torsionar la pierna bastante, y probando y haciendo el tonto, de la manera mas tonta me quedé clavao de la rodilla y noté un tirón fuerte en el lateral de la rótula derecha, y tuve la sensación de romperme. Por suerte no llegó la sangre al río, pero no pude meterme demasiada caña esa mañana. Fui con mucho cuidado, a medio gas y haciendo vías que no exigieran flexionar demasiado la pierna, pues me daba absoluto terror pensar en romperme ahora, con el fondo guapo que estoy consiguiendo y el nivel de vías que estamos haciendo.


PD (posterior). No hubo rotura, pero si que una elongación o tensión o crugida, llámese como sea. Unas tres semanas sin hacer gran cosa, currando a medio gas y sin salir ni a correr... 




domingo, 22 de agosto de 2021

Buena trepada de 6's en Papiol

 Retomando el blog (desde hace cacho, pardiez), voy a reseñar la quedada trepadora del sábado 21 de agosto, donde el Vià y el menda fuimos a les Escletxes y, por fin, regresamos a la escletxa grande, llamada de la Antena oficialmente. Llevamos la guía nueva de la zona que ha comprado el Vià, que es una maravilla y está totalmente actualizada.

La idea era ponernos a prueba con vias de grado 6, ya que ultimamente en el rocódromo al que vamos (el Sharma Climbing) estamos haciendo vías de ese grado con bastante-cierta facilidad. No es lo mismo, naturalmente, y menos en un sector resbaloso como el de Papiol, pero bueno; teníamos mono de roca.


Tal y como entramos a la escletxa grande, prontito aún, nos fuimos a la pared derecha, directos a la via Telaraña Punk, un 6a, que ya habíamos hecho hace años y que yo había hecho solo pocas semanas antes, con el Erik y el Pau. La idea era hacerla de primero; está reequipada recientemente con químico y la reunión es magnífica. Preparamos todo el material, nos ponemos a pie de vía en plena sombra (se agradece en agosto) y tiro palante. He perdido cierta práctica chapando desde abajo con las cintas exprés, pero en seguida retomo la costumbre y la cosa sale bien. Salvo un último momento arriba del todo, donde decido descansar en una chapa para descargar los brazos, no hay grandes problemas y la vía sale. Monto una reunión doble, pasando la cuerda por dos, para poder hacer la vía de al lado. Acto seguido, la hace el Vià encadenándola dabuten, sin mayores problemas. Un 6a bastante facilito y disfrutón, es una buena vía.

La via de la izquierda, llamada Del Màquina, es un 6b y va a ser el plato fuerte del día. Es el reto a superar, un 6b, un nivel que apenas hemos hecho nunca, si revisamos las reseñas antiguas. Empiezo yo, y los pasos de la salida (que en las resbalosas Escletxes suelen ser los peores) salen en seguida, cosa rara. Los agarres son minimalistas, pero hay que jugar con el equilibrio. A mitad de vía está la parte más complicada, y aquí me descuelgo un par de veces por sobrecarga. Estudiamos bien la ruta y, poco a poco, la voy sacando. Finalmente la completo y resulta un subidón importante. El Adrià la encara y sucede más o menos lo mismo; la salida muy bien, la parte intermedia con descuelgues, y la parte superior sin demasiados problemas. 

Recogemos material y, como el sol está cambiando de pared, nosotros también. Nos vamos a la pared de en frente. El Vià había leído que la vía Màquina Rifenya había sido guapa en una reseña vieja nuestra, por lo que decidimos atacar esa zona. Monto desde arriba una reunión doble con varios reaseguros, porque apenas hay un par de parabolts y muchos buriles viejos, y no nos fiamos. Decidimos montar un puente largo, que pueda alcanzar prácticamente cuatro vías (dos por cada cabo). De izquierda a derecha, tenemos Perestroika 6a, Kastrocin V, Màquina Rifenya V+ y Toy Petao 6a.

La idea era empezar por la màquina Rifenya, pero empiezo yo y me voy más a la izquierda, y me meto en la fisura que es Kastrocin, una vía facil de V con agarres magníficos y que es un paseo divertido. El Vià se mete más a la derecha y completa la Màquina Rifenya, un V+, que la encadena sin problemas. Aunque bastante petados, se nos va la pinza y decidimos meternos en el 6a de la izquierda, Perestroika, que es más largo que Toy Petao, otro 6a pero de apenas 8 metros. Asegurada por arriba, la voy subiendo con sorprendente facilidad y la salida me sale perfecta. Todo el sector central voy reptando por la pared, agarrado a cantos bastante romos. Tras un descuelgue, consigo resolver el paso clave y llego a la parte superior que resulta ser mucho más facil. Genial vía, muy muy guapa. El Vià lo intenta y descubre un paso de salida más facil; resuelve bien la parte inicial-media también reptando (pero buscando regletillas pequeñas) y consigue acabarla también. Apuntamos otro 6a. 

Super satisfechos del trabajo realizado, nos vamos para casa con un 6b y dos 6a completados. Tal vez es una de las mejores jornadas de trepas en les Escletxes que hayamos hecho nunca, al menos por el nivel de las vías. En casa, la Suli se ha currado un Cus-cus vegano que nos sabe a gloria...




 

jueves, 1 de julio de 2021

Sharma Climbing

 Muy bien, pues desde hace unas semanas que el Peyas y un servidor nos hemos decidido a apuntarnos a dicho rocódromo, para ir mejorando poco a poco y tener una cierta continuidad para coger fondo.

El Vià, ciertamente, se lo toma más en serio, y se a matriculado mensualmente, así que se "obligará" a sí mismo a ir con mayor asiduidad para no perder dinero. En mi caso, voy sacando bonos por días que salen más baratos que la entrada de un solo día, y así no tengo la obligación de acudir sí o sí. 

El asunto es que dicho roco es espectacular, mucho mejor a ningún otro al que haya ido yo antes, ciertamente. El planteamiento es más de boulder que de otra cosa, con vías completamente dirigidas y pensadas para diferentes niveles, graduados por colores y que entremezclan ligeramente los grados: vías facilitas de V o V+, vías algo más difíciles que van de V+ a 6a, etc. Así, vas allí y vas probando cosillas según tu nivel, o sí asumes niveles más hard lo haces conscientemente. La estructura de las vías es muy buena, está pensada con acierto, y cada semana-2 semanas van cambiando. Genial. 

El Vià y yo hemos coincidido varias veces, también alguna vez con un compañero de curro del Vià, y otro día fue el Jan el que se presentó con nosotros para probar. Se trata de no quemarse a fondo, pero de probar, y probar, y probar. 

Seguiremos informando de las mejoras, pero en mi caso ya me ha engorilao lo suficiente como para pillarme un panel de entrenamiento en Amazon e instalarlo en el marco de la puerta del pasillo de arriba, a ver si también le saco provecho a eso...

viernes, 25 de junio de 2021

Trepada con el Erik

 Hoy me he llevado a trepar al Baluerik y a un coleguita suyo, el Pau, que es casi tan hiperactivo como él. La idea era pasar la mañana en las Escletxes. No es un sitio ideal para iniciarse, por el tipo de roca, pero si que es ideal porque puedo montar top-ropes accediendo a la parte de arriba sin necesidad de ir con nadie que me asegure.

Así que prontito pasamos a recoger al Pau por su casa y a eso de las 10 ya estábamos por Papiol carreteando material. Decidí llevarlos a la escletxa grande, la de la Antena, que es la que tiene vías más fáciles y más variación de nivel. 

Para no romper la tradición de iniciación, la primera vía fue la Fisura Punk, un V, que los dos la subieron como nada, especialmente el Pau que, pese a no haber escalado nunca, parecía improvisar bien. El Erik, por contra, ha escalado muchas veces; y además, en casa ha practicado roco en su habitación todo el tiempo que tuve montadas las presas, estuvo un par de años apuntado al rocódromo La Reunió de Pallejà, lo he llevado a la Fuixarda varias veces e incluso un día vino al Clot d'en Godes; evidentemente, a nivel técnico está por delante. 

Desmonté la vía y en seguida me fuí para el otro lado a montarles la otra fisura, Mikromaster, otro clásico pero un pelín más dificil, un V+ que en su salida tiene bastante miga por la pedazo de apertura de la fisura. Los dos tuvieron problemas en ese inicio, pero luego se desenvolvieron bien y la encadenaron también sin descuelgues ni nada. Unos cracks.

Se me ocurrió entonces que había una vía facilita de 6a en la misma pared, un poco más adentro en la escletxa, la famosa Telaraña Punk, que hacía tiempo que no hacíamos pero que había visto que estaba reequipada con anclajes químicos de puta madre. Así que monté otro top rope y adelante de nuevo, a pegarle! Qué decir que los dos tuvieron bastantes más problemas, con varios descuelgues, más que nada por no saber encontrar los agarres adecuados. Sin embargo, los dos consiguieron hacerla hasta arriba sin ayuda por mi parte, más que alguna recomendación puntual. Rebentados, cuando la hicieron decidieron descansar un poquito. Les saqué unas pataticas fritas y bebida, y así aproveché yo mismo para subirla en solitario, asegurado con el Shunt (pato). La hice sin demasiados problemas, dado mi estado de forma ultimamente, que gracias a ir con cierta regularidad al Sharma Climbing de los cojones he podido mantener. 

Como plato final, desde esa misma reunión monté la vía de al lado, un 6b llamado Del Màquina, sencillamente para que lo intentaran. Varios pasos consiguieron sacar, pero es cierto que en otros sitios tuve que auparlos un poco desde abajo, porque se quedaban bloqueados. Ya no son niñitos, no puedo izarlos a pulso como antes, pero haciendo un poco de contrapeso puedo pegarles un tironcillo que los ayude. Y así hice, para que pudieran subir arriba del todo y tener la sensación de hacer vía.

Mas contentos que un ocho, decidimos recoger todo lo de escalada y aprovechar para meternos por dentro de las escletxes pequeñas, hacer varias de las travesías que pueden hacerse, con la ayuda de un frontal que llevo en el petate. Como fin de fiesta estuvo muy bien, se lo pasaron genial, y luego los llevé al KFC de Sant Cugat como premio a lo bien que habían trepado. Para ellos, un dia genial, ciertamente.