domingo, 22 de agosto de 2021

Buena trepada de 6's en Papiol

 Retomando el blog (desde hace cacho, pardiez), voy a reseñar la quedada trepadora del sábado 21 de agosto, donde el Vià y el menda fuimos a les Escletxes y, por fin, regresamos a la escletxa grande, llamada de la Antena oficialmente. Llevamos la guía nueva de la zona que ha comprado el Vià, que es una maravilla y está totalmente actualizada.

La idea era ponernos a prueba con vias de grado 6, ya que ultimamente en el rocódromo al que vamos (el Sharma Climbing) estamos haciendo vías de ese grado con bastante-cierta facilidad. No es lo mismo, naturalmente, y menos en un sector resbaloso como el de Papiol, pero bueno; teníamos mono de roca.


Tal y como entramos a la escletxa grande, prontito aún, nos fuimos a la pared derecha, directos a la via Telaraña Punk, un 6a, que ya habíamos hecho hace años y que yo había hecho solo pocas semanas antes, con el Erik y el Pau. La idea era hacerla de primero; está reequipada recientemente con químico y la reunión es magnífica. Preparamos todo el material, nos ponemos a pie de vía en plena sombra (se agradece en agosto) y tiro palante. He perdido cierta práctica chapando desde abajo con las cintas exprés, pero en seguida retomo la costumbre y la cosa sale bien. Salvo un último momento arriba del todo, donde decido descansar en una chapa para descargar los brazos, no hay grandes problemas y la vía sale. Monto una reunión doble, pasando la cuerda por dos, para poder hacer la vía de al lado. Acto seguido, la hace el Vià encadenándola dabuten, sin mayores problemas. Un 6a bastante facilito y disfrutón, es una buena vía.

La via de la izquierda, llamada Del Màquina, es un 6b y va a ser el plato fuerte del día. Es el reto a superar, un 6b, un nivel que apenas hemos hecho nunca, si revisamos las reseñas antiguas. Empiezo yo, y los pasos de la salida (que en las resbalosas Escletxes suelen ser los peores) salen en seguida, cosa rara. Los agarres son minimalistas, pero hay que jugar con el equilibrio. A mitad de vía está la parte más complicada, y aquí me descuelgo un par de veces por sobrecarga. Estudiamos bien la ruta y, poco a poco, la voy sacando. Finalmente la completo y resulta un subidón importante. El Adrià la encara y sucede más o menos lo mismo; la salida muy bien, la parte intermedia con descuelgues, y la parte superior sin demasiados problemas. 

Recogemos material y, como el sol está cambiando de pared, nosotros también. Nos vamos a la pared de en frente. El Vià había leído que la vía Màquina Rifenya había sido guapa en una reseña vieja nuestra, por lo que decidimos atacar esa zona. Monto desde arriba una reunión doble con varios reaseguros, porque apenas hay un par de parabolts y muchos buriles viejos, y no nos fiamos. Decidimos montar un puente largo, que pueda alcanzar prácticamente cuatro vías (dos por cada cabo). De izquierda a derecha, tenemos Perestroika 6a, Kastrocin V, Màquina Rifenya V+ y Toy Petao 6a.

La idea era empezar por la màquina Rifenya, pero empiezo yo y me voy más a la izquierda, y me meto en la fisura que es Kastrocin, una vía facil de V con agarres magníficos y que es un paseo divertido. El Vià se mete más a la derecha y completa la Màquina Rifenya, un V+, que la encadena sin problemas. Aunque bastante petados, se nos va la pinza y decidimos meternos en el 6a de la izquierda, Perestroika, que es más largo que Toy Petao, otro 6a pero de apenas 8 metros. Asegurada por arriba, la voy subiendo con sorprendente facilidad y la salida me sale perfecta. Todo el sector central voy reptando por la pared, agarrado a cantos bastante romos. Tras un descuelgue, consigo resolver el paso clave y llego a la parte superior que resulta ser mucho más facil. Genial vía, muy muy guapa. El Vià lo intenta y descubre un paso de salida más facil; resuelve bien la parte inicial-media también reptando (pero buscando regletillas pequeñas) y consigue acabarla también. Apuntamos otro 6a. 

Super satisfechos del trabajo realizado, nos vamos para casa con un 6b y dos 6a completados. Tal vez es una de las mejores jornadas de trepas en les Escletxes que hayamos hecho nunca, al menos por el nivel de las vías. En casa, la Suli se ha currado un Cus-cus vegano que nos sabe a gloria...