domingo, 26 de julio de 2020

Nueva trepada con Erik & Vià

 Pues muy bien, hemos conseguido quedar en un plazo breve de tiempo tras la última vez. Nuevamente el Vià ha venido a Moulins, ahora que ya nos dejan salir, y los tres nos hemos ido para las Escletxes de nuevo. 

La idea era mejorar un poco lo presente, lo de la última vez, que estabamos bastante rovellaos y apenas pudimos hacer V's y le dimos cancha al Erik para que se cansara, que buena falta le hace al pobre con todo esto del confinamiento. 


domingo, 14 de junio de 2020

Reemprendida en la escalada (por fin)

 Bueno, esta quedada trepadora es la primera que organizamos tras el merdé este bestial de la pandemia de Covid y tal, por lo que el simple hecho de quedar para escalar es un exitazo. Finalmente nos han dejado salir a la calle, a la montaña, y movernos de zona, por lo que el Vià ha podido venir de Barcelona a Moulins y de allí a las eternas Escletxes que, pese a pandemias mundiales, tsunamis, explosiones de petroquímicas y otras desgracias, siguen inmutables allí. 

Esta vez decidimos llevarnos con nosotros al Erik, que durante todo este curso ha estado yendo al roco de Pallejà, La Reunió, y ha cogido un buen nivel. Si a eso le sumamos que, con todo este confinamiento en casa, a mi me dio por instalar algunas presas más en la pared de la habitación de los nenes, por lo que nos hemos quedado con unas 10-12 presas de diferentes formas que voy cambiando y girando, y sobre ellas hemos entrenado muchísimo estos tres meses de encierro...

Así que los tres pillamos bártulos y prontito nos vamos para la escletxa grande, donde toca (cómo no) empezar por la Fisura Punk, una vía que hemos hecho tantas veces que nos conocemos al dedillo y que, no por ello, deja de molarnos. La decido encadenar desde abajo, para recuperar algo de práctica pues, entre la pandemia y lo que no ha sido pandemia, hace muuucho que no quedamos para escalar. Una vez montada la vía, la encadenan tanto el Vià como el Erik, que está fuertísimo y la sube como nada. 

La via Mikromaster, otro clásico, no está en estado aconsejable para montar reunión. Hay unos spits antiguos que no inspiran mucha confianza, por lo que decidimos cambiar de zona e ir a la Rambla, donde hay vías de IV y V aptas para el Erik y para nuestro desentreno, por lo que nos trasladamos. Empezamos allí por el Quin Cop de Cap, de nivel V, y todas sus variantes; dentro de la fisura, placa lateral y pared. De las tres formas la encadenamos cada uno, con facilidad pasmosa, sin ni siquiera caer que la del lado de la pared ya es otra vía, un 6a llamado Confusión...

Para rematar la fiesta nos movemos un pelín más a la izquierda, en la misma pared, y encadenamos Paquillo.com, una vía aun más fácil, pero con una reunión de pena (buriles o algo así), por lo que tengo que hacer algún apaño raro para garantizar la seguridad. 

Tras dicha jornada gloriosa, recogemos bártulos y nos volvemos para Moulins, donde hemos reservado en el japonés que hay en el Terraplè, que nos mola mogollón.