Octubre 2021
2 de octubre y nueva jornada en el Sharma. Hace un mes o así decidimos ir al otro Sharma, recientemente abierto en Gavà. Nos gustó mucho, pero está mas "especializado" en vías de lead, largas, por lo que hay que llevar más equipo y tal y no nos apetece hacerlo indoor. Preferimos llevar equipo a la roca, que se le va a hacer.
Por lo tanto, decidimos regresar al de siempre, de Poblenou, que está de puta madre y totalmente especializado en boulder. Esta vez hemos quedado con el Vià y con un colega suyo, el Alex, que a veces viene con su pareja y entre todos pues pegamos unos pegues.
La novedad respecto a otras muchas jornadas en las que vamos (yo intento no perder el ritmo de 1 vez por semana; el Peyas intenta ir entre semana una o dos veces más), es que aquel día estaban en el rocódromo el ilustre seleccionador español de escalada, David Macià, que había coincido con nosotros en el rocódromo la Reunió, donde iba el Erik a hacer extraescolar hace unos años. No quise molestarlo, porque parece que iban en plan entreno, con varios alumnos.
Entre ellos reconocí a su hijo Lluc, a Aida Torres y a Rut Monsech, entre otros. Estaban entrenando con el resto de los patatas que estábamos allí, y fue realmente raro. La escalada tiene que profesionalizarse más, ya que estamos. Es como si el puto Rafa Nadal tuviera que esperar a que dos patatas viejunos acabaran en una pista para poder entrar a entrenar. Las dos chicas, Aida y Rut, estuvieron en las zonas de líneas lilas y negras (niveles de 7a en adelante) dando pegues y resolviendo varias con facilidad. En una especialmente chunga, no acababan de resolver, y luego vi que el hijo sí consiguió resolverlo, no sin problemas. Unos máquinas. Realmente, creo que venían de triunfar bastante; en un europeo en Suiza (el verano o antes) la srta. Monsech quedó tercera en lead en categoría juvenil. Y Aida Torres consiguió en agosto, en Voronezh (Rusia), estar en la semifinal de boulder junior y conseguir un meritorio 11º puesto. Lluc Macià, por su parte, se quedó a las puertas de estar en la semifinal de la categoría Youth A, menos de 16 años, en el mismo campeonato.
Es una vergüenza que no existan instalaciones profesionales para que esta gente pueda entrenar a fondo y sin distracciones. Demasiado están consiguiendo de este palo; cabe recordar que el susodicho Macià es el entrenador del sr. Alberto Ginés, oro en las olimpiadas de Tokyo...
Por nuestra parte, el ritmo es cada vez superior. El Peyas, que se lo está tomando muy en serio y le mete mucha caña, hace tiempo que consigue hacer vías rojas e incluso algunas lilas (de 6c a 7a, deu n'hi do); yo ese día resolví por primera vez una vía de color rojo, que supuestamente rondan los 6b - 6c+. En otro sector conseguí encadenar otra vía roja, y una tercera roja que estaba en el sector donde las vías son todas de "slab", de equilibrio total, estuve a punto de completarla, apenas a dos presas de hacer top.
11 de octubre. Esta vez el Peyas no puede venir, pero yo recluto al Erik y nos vamos los dos a meterle caña. El enano empieza dubitativo, haciendo no sin problemas vías azules. En otra azul con desplome ni siquiera puede hacer top, así que le digo que se relaje y se lo tome con más calma, mirando más donde pone los pies. Cabe decir en su justicia que, como sus pies de gato ya no le van ni de coña (con las llescas que se le están poniendo) va con unos míos, los Boreal Zen del año de la nana, que están bastante limados y le van algo grandes. Se va poniendo las pilas y, poco a poco y con descansos reglamentarios de vez en cuando, va cogiendo el tono y recordando la época en que hacía rocódromo como extraescolar en La Reunió, de Pallejà. Finalmente, el tío empieza a encadenar vías de color verde con sorprendente facilidad y, en un momento (estuvimos algo más de 3 horas) decido que pruebe una amarilla que me ha resultado facilita. Y va el tío y la saca, con ciertos problemas y tras varios pegues, pero la consiguió. Muy bien, el Erik. Yo por mi parte, no me meto demasiada caña, voy a medio gas, pero completo la vía roja de slab que la otra semana no pude hacer.
16 de octubre. Ese día, la cosa no empezó demasiado bien. De buenas a primeras, sin casi calentar (y mira que para nosotros es sagrado el calentamiento, joder, que ya vamos para viejunos y nos hace falta) vimos una vía lila (wtf!!) con buena pinta y sencillamente decidimos plantearla. Pero era un pegue raro donde había que torsionar la pierna bastante, y probando y haciendo el tonto, de la manera mas tonta me quedé clavao de la rodilla y noté un tirón fuerte en el lateral de la rótula derecha, y tuve la sensación de romperme. Por suerte no llegó la sangre al río, pero no pude meterme demasiada caña esa mañana. Fui con mucho cuidado, a medio gas y haciendo vías que no exigieran flexionar demasiado la pierna, pues me daba absoluto terror pensar en romperme ahora, con el fondo guapo que estoy consiguiendo y el nivel de vías que estamos haciendo.
PD (posterior). No hubo rotura, pero si que una elongación o tensión o crugida, llámese como sea. Unas tres semanas sin hacer gran cosa, currando a medio gas y sin salir ni a correr...