Bueno!
Finalmente el finde pasado el Vià pudo trepar! Me sabe mal por el resto de la peña pero, como se dice vulgarmente, hi ha mes dies que llonganisses. A ver si pronto podemos hacer otra quedada sólo con Perez Plas, mas a lo garrulo allí en Papiol.
Esta vez fuimos a La Fuixarda, en Montjuïc, el paraiso de los escaladores. Hay vias de mas de 15 m. en roca, en artificial (o sea, pared de hormigón), y boulder (un tunel entero de rocódromo, incluido la parte del techo). El Vià pudo probar una via de 5+ que casi casi logra subir y una mas chunga de 6a que también estuvo cerca. También probamos el Boulder en el tunel, hicimos un par de vias hasta el techo y practicamos por la zona baja. Estuvo bien, pero en otra ocasión volveremos a les Escletxes.
Agur!
Finalmente el finde pasado el Vià pudo trepar! Me sabe mal por el resto de la peña pero, como se dice vulgarmente, hi ha mes dies que llonganisses. A ver si pronto podemos hacer otra quedada sólo con Perez Plas, mas a lo garrulo allí en Papiol.
Esta vez fuimos a La Fuixarda, en Montjuïc, el paraiso de los escaladores. Hay vias de mas de 15 m. en roca, en artificial (o sea, pared de hormigón), y boulder (un tunel entero de rocódromo, incluido la parte del techo). El Vià pudo probar una via de 5+ que casi casi logra subir y una mas chunga de 6a que también estuvo cerca. También probamos el Boulder en el tunel, hicimos un par de vias hasta el techo y practicamos por la zona baja. Estuvo bien, pero en otra ocasión volveremos a les Escletxes.
Agur!
PD (Edición 2021)
La reseña que, en su día, se hizo en el foro de la Comunidad del Ajillo respecto a este histórico día la verdad es que no hace gala de dicha fecha. Por eso, ahora que estamos recapitulando y recontando nuestros hitos, he revisado anotaciones, la guía antigua de escaladas en Barcelona, fotos, imágenes e incluso el Street View de la zona de la Fuixarda, y he puesto en orden algunas cosas. Lo primero, aclarar que vías tenemos en el saco (encadenamos) en su debido momento en aquella zona ahora perdida.
Aquel día histórico quedamos en Hospitalet con el Angel. El Peyas había venido a Moulins desde Torredembarra y se había quedado a dormir en mi casa, para aprovechar del todo la mañana, ya que íbamos a ser cuatro y solo teníamos la mañana (el Angelillo tenía que estar al mediodía de vuelta). Por tanto, aparco la Ford Tourneo en Hospi y nos vamos los tres con el coche del Angel hasta la Fuixarda, cargando también con la Bloomy, la chucha del Angel.
Llegamos a la Fuixarda, donde nosotros hemos estado varias veces, pero el Vià evidentemente no, y nos situamos un poco. Allí nos encontramos con el Conte, un colega del Angel, que varias veces había venido con nosotros a escalar y al que le estábamos enseñando. Le presentamos al Vià, y a ambos les enseñamos el túnel (aunque ese día no ibamos a escalar allí) y le explicamos al Vià como funciona todo, pues nunca antes ha escalado. En todas estas, sin darnos cuenta y llevando a la Bloomy suelta, resulta que la perra va y le roba el bocadillo a unos perroflautas que habían por allí escalando. Se arma un follón guapo, nos partimos de risa, y no llega la sangre al río, pero a partir de ahora decidimos... seguir llevando a la perra suelta.
Nos vamos fuera del tunel, a la zona de vías, y se la enseñamos al Vià y le explicamos un poco el rollito que hay allí. Son varios sectores seguidos, algunos pegados entre ellos, otros separados por muros de vegetación y matojos. Pegado al túnel, está el último (en la guía antigua estaba señalado como sector H), que es una zona de vías de pared hormigonada; en su día el ayuntamiento decidió macizarla con hormigón proyectado para evitar desprendimientos, generando sin quererlo una zona de adherencia brutal... Sin embargo, posteriores anclajes metálicos de empotramiento con salientes de hierro ya habían inutilizado algunos sectores y algunas vías, anticipando la desgracia que vendría poco después (cuando se clausuró toda la pared).
Avanzamos más, hacia otros sectores donde principalmente la escalada es en roca. Aun así, la parte superior suele estar hormigonada, y es allí donde se instalan las Rs, una conjunción genial, pues da una seguridad a los anclajes brutal. En otras zonas, las vías son más largas, convirtiéndose en mixtas, con ambos tipos de escalada. Estas suelen superar los 15-20 metros de altura, algunas alcanzando los 25 metros. Tenemos que ir con cuidado de donde nos metemos, pues vamos con una cuerda de 50 metros justos, así que, guía en mano y con nuestra experiencia previa allí, avanzamos hasta mitad-final de pared hasta el sector C, donde sabemos que hay varias de nivel V, para empezar, y para encadenarlas sin demasiados problemas. Recuerdo perfectamente que fuimos a la zona donde hay variasV juntas, empezando con Melon Blando (nombre de vía que nos hacía gracia especialmente por el nombre, Melon, que es el mote que tenía nuestro socio, el Edu). La vía era de roca natural y discurría en parte por una mini fisura, con algunos cantos picados en la roca para facilitar algunos pasos; la hizo el Angel de primero, chapando, asegurándolo un servidor, a la primera. No es un flash, porque ambos ya la habíamos hecho anteriormente. Son 15 metros, con una R ya en la zona hormigonada.
Una vez baja el Angel, dejamos ya el Top Rope y subo yo. Sin problemas, queda también hecha a la primera, y doy el testigo al Conte. El chaval, bastante más recio y corpulento que nosotros, suele tener siempre más problemas en la escalada; no es un escalador, es un montañero, así que se ve en ciertos apuros para encadenarla, pese a ser fácil; finalmente lo consigue y lo bajo con ciertos problemas por la diferencia de peso.
Por último, le toca el turno al Vià, que está expectante y estudioso de todo lo que ocurre y ha preferido quedarse para el final. Empieza el ascenso y, dada su constitución y las características de la vía, lo va haciendo considerablemente bien. No recuerdo todos los detalles de la escalada, pero sí recuerdo que, llegado un momento, se rebentó de brazos y tuvo un descuelgue. Bautismo de escalada donde se precie, la sensación de seguridad que da un descuelgue en top-rope ayuda mucho. Finalmente, no recuerdo si con ayuda o sin (en la reseña antigua yo hablo de un V+, y de que no pudo encadenarlo, esto es erroneo porque las vías eran solo V y creo recordar que sí que pudo encadenarla, con ayudita).
Somos tantos y los turnos son tan lentos que decidimos hacer la vía de al lado; hay muchísima gente, las vías fáciles suelen estar ocupadas y es una ocasión de continuar sencilla. En esta ocasión, pues, nos metemos en Flan con Nata, otro V, que esta vez recuerdo que subí yo de primero, asegurándome el Angelillo. Así fue, es una vía que no había hecho nunca antes, muy similar a la anterior, 15 metros esta vez no a través de fisura, pero también con algunos pasos picados en la roca. La encadeno sin problemas, chapando (un sistema que, por aquel entonces, no lo tenía tan controlado pues generalmente escalaba en top-rope).