sábado, 16 de octubre de 2021

Sharma Climbing again

Octubre 2021


2 de octubre y nueva jornada en el Sharma. Hace un mes o así decidimos ir al otro Sharma, recientemente abierto en Gavà. Nos gustó mucho, pero está mas "especializado" en vías de lead, largas, por lo que hay que llevar más equipo y tal y no nos apetece hacerlo indoor. Preferimos llevar equipo a la roca, que se le va a hacer.

Por lo tanto, decidimos regresar al de siempre, de Poblenou, que está de puta madre y totalmente especializado en boulder. Esta vez hemos quedado con el Vià y con un colega suyo, el Alex, que a veces viene con su pareja y entre todos pues pegamos unos pegues. 

La novedad respecto a otras muchas jornadas en las que vamos (yo intento no perder el ritmo de 1 vez por semana; el Peyas intenta ir entre semana una o dos veces más), es que aquel día estaban en el rocódromo el ilustre seleccionador español de escalada, David Macià, que había coincido con nosotros en el rocódromo la Reunió, donde iba el Erik a hacer extraescolar hace unos años. No quise molestarlo, porque parece que iban en plan entreno, con varios alumnos. 

Entre ellos reconocí a su hijo Lluc, a Aida Torres y a Rut Monsech, entre otros. Estaban entrenando con el resto de los patatas que estábamos allí, y fue realmente raro. La escalada tiene que profesionalizarse más, ya que estamos. Es como si el puto Rafa Nadal tuviera que esperar a que dos patatas viejunos acabaran en una pista para poder entrar a entrenar. Las dos chicas, Aida y Rut, estuvieron en las zonas de líneas lilas y negras (niveles de 7a en adelante) dando pegues y resolviendo varias con facilidad. En una especialmente chunga, no acababan de resolver, y luego vi que el hijo sí consiguió resolverlo, no sin problemas. Unos máquinas. Realmente, creo que venían de triunfar bastante; en un europeo en Suiza (el verano o antes) la srta. Monsech quedó tercera en lead en categoría juvenil. Y Aida Torres consiguió en agosto, en Voronezh (Rusia), estar en la semifinal de boulder junior y conseguir un meritorio 11º puesto. Lluc Macià, por su parte, se quedó a las puertas de estar en la semifinal de la categoría Youth A, menos de 16 años, en el mismo campeonato. 

Es una vergüenza que no existan instalaciones profesionales para que esta gente pueda entrenar a fondo y sin distracciones. Demasiado están consiguiendo de este palo; cabe recordar que el susodicho Macià es el entrenador del sr. Alberto Ginés, oro en las olimpiadas de Tokyo...

Por nuestra parte, el ritmo es cada vez superior. El Peyas, que se lo está tomando muy en serio y le mete mucha caña, hace tiempo que consigue hacer vías rojas e incluso algunas lilas (de 6c a 7a, deu n'hi do); yo ese día resolví por primera vez una vía de color rojo, que supuestamente rondan los 6b - 6c+. En otro sector conseguí encadenar otra vía roja, y una tercera roja que estaba en el sector donde las vías son todas de "slab", de equilibrio total, estuve a punto de completarla, apenas a dos presas de hacer top. 


11 de octubre. Esta vez el Peyas no puede venir, pero yo recluto al Erik y nos vamos los dos a meterle caña. El enano empieza dubitativo, haciendo no sin problemas vías azules. En otra azul con desplome ni siquiera puede hacer top, así que le digo que se relaje y se lo tome con más calma, mirando más donde pone los pies. Cabe decir en su justicia que, como sus pies de gato ya no le van ni de coña (con las llescas que se le están poniendo) va con unos míos, los Boreal Zen del año de la nana, que están bastante limados y le van algo grandes. Se va poniendo las pilas y, poco a poco y con descansos reglamentarios de vez en cuando, va cogiendo el tono y recordando la época en que hacía rocódromo como extraescolar en La Reunió, de Pallejà. Finalmente, el tío empieza a encadenar vías de color verde con sorprendente facilidad y, en un momento (estuvimos algo más de 3 horas) decido que pruebe una amarilla que me ha resultado facilita. Y va el tío y la saca, con ciertos problemas y tras varios pegues, pero la consiguió. Muy bien, el Erik. Yo por mi parte, no me meto demasiada caña, voy a medio gas, pero completo la vía roja de slab que la otra semana no pude hacer. 


16 de octubre. Ese día, la cosa no empezó demasiado bien. De buenas a primeras, sin casi calentar (y mira que para nosotros es sagrado el calentamiento, joder, que ya vamos para viejunos y nos hace falta) vimos una vía lila (wtf!!) con buena pinta y sencillamente decidimos plantearla. Pero era un pegue raro donde había que torsionar la pierna bastante, y probando y haciendo el tonto, de la manera mas tonta me quedé clavao de la rodilla y noté un tirón fuerte en el lateral de la rótula derecha, y tuve la sensación de romperme. Por suerte no llegó la sangre al río, pero no pude meterme demasiada caña esa mañana. Fui con mucho cuidado, a medio gas y haciendo vías que no exigieran flexionar demasiado la pierna, pues me daba absoluto terror pensar en romperme ahora, con el fondo guapo que estoy consiguiendo y el nivel de vías que estamos haciendo.


PD (posterior). No hubo rotura, pero si que una elongación o tensión o crugida, llámese como sea. Unas tres semanas sin hacer gran cosa, currando a medio gas y sin salir ni a correr... 




domingo, 22 de agosto de 2021

Buena trepada de 6's en Papiol

 Retomando el blog (desde hace cacho, pardiez), voy a reseñar la quedada trepadora del sábado 21 de agosto, donde el Vià y el menda fuimos a les Escletxes y, por fin, regresamos a la escletxa grande, llamada de la Antena oficialmente. Llevamos la guía nueva de la zona que ha comprado el Vià, que es una maravilla y está totalmente actualizada.

La idea era ponernos a prueba con vias de grado 6, ya que ultimamente en el rocódromo al que vamos (el Sharma Climbing) estamos haciendo vías de ese grado con bastante-cierta facilidad. No es lo mismo, naturalmente, y menos en un sector resbaloso como el de Papiol, pero bueno; teníamos mono de roca.


Tal y como entramos a la escletxa grande, prontito aún, nos fuimos a la pared derecha, directos a la via Telaraña Punk, un 6a, que ya habíamos hecho hace años y que yo había hecho solo pocas semanas antes, con el Erik y el Pau. La idea era hacerla de primero; está reequipada recientemente con químico y la reunión es magnífica. Preparamos todo el material, nos ponemos a pie de vía en plena sombra (se agradece en agosto) y tiro palante. He perdido cierta práctica chapando desde abajo con las cintas exprés, pero en seguida retomo la costumbre y la cosa sale bien. Salvo un último momento arriba del todo, donde decido descansar en una chapa para descargar los brazos, no hay grandes problemas y la vía sale. Monto una reunión doble, pasando la cuerda por dos, para poder hacer la vía de al lado. Acto seguido, la hace el Vià encadenándola dabuten, sin mayores problemas. Un 6a bastante facilito y disfrutón, es una buena vía.

La via de la izquierda, llamada Del Màquina, es un 6b y va a ser el plato fuerte del día. Es el reto a superar, un 6b, un nivel que apenas hemos hecho nunca, si revisamos las reseñas antiguas. Empiezo yo, y los pasos de la salida (que en las resbalosas Escletxes suelen ser los peores) salen en seguida, cosa rara. Los agarres son minimalistas, pero hay que jugar con el equilibrio. A mitad de vía está la parte más complicada, y aquí me descuelgo un par de veces por sobrecarga. Estudiamos bien la ruta y, poco a poco, la voy sacando. Finalmente la completo y resulta un subidón importante. El Adrià la encara y sucede más o menos lo mismo; la salida muy bien, la parte intermedia con descuelgues, y la parte superior sin demasiados problemas. 

Recogemos material y, como el sol está cambiando de pared, nosotros también. Nos vamos a la pared de en frente. El Vià había leído que la vía Màquina Rifenya había sido guapa en una reseña vieja nuestra, por lo que decidimos atacar esa zona. Monto desde arriba una reunión doble con varios reaseguros, porque apenas hay un par de parabolts y muchos buriles viejos, y no nos fiamos. Decidimos montar un puente largo, que pueda alcanzar prácticamente cuatro vías (dos por cada cabo). De izquierda a derecha, tenemos Perestroika 6a, Kastrocin V, Màquina Rifenya V+ y Toy Petao 6a.

La idea era empezar por la màquina Rifenya, pero empiezo yo y me voy más a la izquierda, y me meto en la fisura que es Kastrocin, una vía facil de V con agarres magníficos y que es un paseo divertido. El Vià se mete más a la derecha y completa la Màquina Rifenya, un V+, que la encadena sin problemas. Aunque bastante petados, se nos va la pinza y decidimos meternos en el 6a de la izquierda, Perestroika, que es más largo que Toy Petao, otro 6a pero de apenas 8 metros. Asegurada por arriba, la voy subiendo con sorprendente facilidad y la salida me sale perfecta. Todo el sector central voy reptando por la pared, agarrado a cantos bastante romos. Tras un descuelgue, consigo resolver el paso clave y llego a la parte superior que resulta ser mucho más facil. Genial vía, muy muy guapa. El Vià lo intenta y descubre un paso de salida más facil; resuelve bien la parte inicial-media también reptando (pero buscando regletillas pequeñas) y consigue acabarla también. Apuntamos otro 6a. 

Super satisfechos del trabajo realizado, nos vamos para casa con un 6b y dos 6a completados. Tal vez es una de las mejores jornadas de trepas en les Escletxes que hayamos hecho nunca, al menos por el nivel de las vías. En casa, la Suli se ha currado un Cus-cus vegano que nos sabe a gloria...




 

jueves, 1 de julio de 2021

Sharma Climbing

 Muy bien, pues desde hace unas semanas que el Peyas y un servidor nos hemos decidido a apuntarnos a dicho rocódromo, para ir mejorando poco a poco y tener una cierta continuidad para coger fondo.

El Vià, ciertamente, se lo toma más en serio, y se a matriculado mensualmente, así que se "obligará" a sí mismo a ir con mayor asiduidad para no perder dinero. En mi caso, voy sacando bonos por días que salen más baratos que la entrada de un solo día, y así no tengo la obligación de acudir sí o sí. 

El asunto es que dicho roco es espectacular, mucho mejor a ningún otro al que haya ido yo antes, ciertamente. El planteamiento es más de boulder que de otra cosa, con vías completamente dirigidas y pensadas para diferentes niveles, graduados por colores y que entremezclan ligeramente los grados: vías facilitas de V o V+, vías algo más difíciles que van de V+ a 6a, etc. Así, vas allí y vas probando cosillas según tu nivel, o sí asumes niveles más hard lo haces conscientemente. La estructura de las vías es muy buena, está pensada con acierto, y cada semana-2 semanas van cambiando. Genial. 

El Vià y yo hemos coincidido varias veces, también alguna vez con un compañero de curro del Vià, y otro día fue el Jan el que se presentó con nosotros para probar. Se trata de no quemarse a fondo, pero de probar, y probar, y probar. 

Seguiremos informando de las mejoras, pero en mi caso ya me ha engorilao lo suficiente como para pillarme un panel de entrenamiento en Amazon e instalarlo en el marco de la puerta del pasillo de arriba, a ver si también le saco provecho a eso...

viernes, 25 de junio de 2021

Trepada con el Erik

 Hoy me he llevado a trepar al Baluerik y a un coleguita suyo, el Pau, que es casi tan hiperactivo como él. La idea era pasar la mañana en las Escletxes. No es un sitio ideal para iniciarse, por el tipo de roca, pero si que es ideal porque puedo montar top-ropes accediendo a la parte de arriba sin necesidad de ir con nadie que me asegure.

Así que prontito pasamos a recoger al Pau por su casa y a eso de las 10 ya estábamos por Papiol carreteando material. Decidí llevarlos a la escletxa grande, la de la Antena, que es la que tiene vías más fáciles y más variación de nivel. 

Para no romper la tradición de iniciación, la primera vía fue la Fisura Punk, un V, que los dos la subieron como nada, especialmente el Pau que, pese a no haber escalado nunca, parecía improvisar bien. El Erik, por contra, ha escalado muchas veces; y además, en casa ha practicado roco en su habitación todo el tiempo que tuve montadas las presas, estuvo un par de años apuntado al rocódromo La Reunió de Pallejà, lo he llevado a la Fuixarda varias veces e incluso un día vino al Clot d'en Godes; evidentemente, a nivel técnico está por delante. 

Desmonté la vía y en seguida me fuí para el otro lado a montarles la otra fisura, Mikromaster, otro clásico pero un pelín más dificil, un V+ que en su salida tiene bastante miga por la pedazo de apertura de la fisura. Los dos tuvieron problemas en ese inicio, pero luego se desenvolvieron bien y la encadenaron también sin descuelgues ni nada. Unos cracks.

Se me ocurrió entonces que había una vía facilita de 6a en la misma pared, un poco más adentro en la escletxa, la famosa Telaraña Punk, que hacía tiempo que no hacíamos pero que había visto que estaba reequipada con anclajes químicos de puta madre. Así que monté otro top rope y adelante de nuevo, a pegarle! Qué decir que los dos tuvieron bastantes más problemas, con varios descuelgues, más que nada por no saber encontrar los agarres adecuados. Sin embargo, los dos consiguieron hacerla hasta arriba sin ayuda por mi parte, más que alguna recomendación puntual. Rebentados, cuando la hicieron decidieron descansar un poquito. Les saqué unas pataticas fritas y bebida, y así aproveché yo mismo para subirla en solitario, asegurado con el Shunt (pato). La hice sin demasiados problemas, dado mi estado de forma ultimamente, que gracias a ir con cierta regularidad al Sharma Climbing de los cojones he podido mantener. 

Como plato final, desde esa misma reunión monté la vía de al lado, un 6b llamado Del Màquina, sencillamente para que lo intentaran. Varios pasos consiguieron sacar, pero es cierto que en otros sitios tuve que auparlos un poco desde abajo, porque se quedaban bloqueados. Ya no son niñitos, no puedo izarlos a pulso como antes, pero haciendo un poco de contrapeso puedo pegarles un tironcillo que los ayude. Y así hice, para que pudieran subir arriba del todo y tener la sensación de hacer vía.

Mas contentos que un ocho, decidimos recoger todo lo de escalada y aprovechar para meternos por dentro de las escletxes pequeñas, hacer varias de las travesías que pueden hacerse, con la ayuda de un frontal que llevo en el petate. Como fin de fiesta estuvo muy bien, se lo pasaron genial, y luego los llevé al KFC de Sant Cugat como premio a lo bien que habían trepado. Para ellos, un dia genial, ciertamente.



sábado, 15 de mayo de 2021

Boulder en Sant Joan de Vilatorrada

 El Peyas estuvo investigando y alguien le dijo que en Sant Joan de Vilatorrada, al ladito de Manresa, hay una zona de boulder potente. Se llama Salvaneblau, y está dividida en gran cantidad de sectores separados entre sí por diversas pateadas. 

Recogí al Vià en la Meridiana así prontito para luego encarar la carretera y la horita aproximada de distancia que teníamos desde allí. Llegamos muy bien, pronto, al sector, donde se puede aparcar en una pequeña explanada inicial, en la que luego descubrimos que ya hay algun que otro pedrote, el llamado sector Dipòsit. Sin embargo, lo que hemos visto por la red es que el sector Submarí es el que tiene los problemas de boulder más guapos, así que investigamos un poco y reconocemos un pelín el terreno antes de descargar bártulos. Llevamos dos Crashpads, el mío baratucho Simond, y otro que ha pillado el Vià marca La Sportiva, que es una birguería. 

Encontramos primero una piedra llamada l'Autobús, que tiene varias vías, otra pequeña llamada el Dau y luego el pedrote principal del Submarí, y nos entretenemos un rato en la zona, haciendo varias mini vías, varias salidas en "sit" y probando un poco la roca. Es muy agresiva para las manos, áspera, pero los agarres son buenos. Tras visitar varios pedrolos, avistamos uno bastante más abajo, en una zona más soleada, y decidimos atacarlo ahora, pronto, antes que el sol pique demasiado, por lo que nos vamos para allí y nos encontramos un pedrolo de arenisca con varios desplomes guapos y estamos un buen rato metiendo pegues. 

De vuelta al camino principal, nuevamente protegidos por el bosque, nos encontramos con una peña que estaba probando varias salidas en una roca con un techito potente, creo que es la llamada como La Llengua; así que cuando se piran, nos ponemos manos a la obra y sacamos varias cosillas. 

Investigamos un pelín más sobre ese mismo sector, pero nos encontramos varios pedrolos con vías bastante complicadas, así que decidimos regresar al Submarí. 

Comemos allí mismo y seguimos un rato más, pero llegado un punto estamos tan rebentados que decidimos recoger bártulos, llevar la cacharrería al coche y dar una vuelta más de reconocimiento para identificar los otros sectores.

Una buena jornada aprovechada a más no poder!


domingo, 26 de julio de 2020

Nueva trepada con Erik & Vià

 Pues muy bien, hemos conseguido quedar en un plazo breve de tiempo tras la última vez. Nuevamente el Vià ha venido a Moulins, ahora que ya nos dejan salir, y los tres nos hemos ido para las Escletxes de nuevo. 

La idea era mejorar un poco lo presente, lo de la última vez, que estabamos bastante rovellaos y apenas pudimos hacer V's y le dimos cancha al Erik para que se cansara, que buena falta le hace al pobre con todo esto del confinamiento. 


domingo, 14 de junio de 2020

Reemprendida en la escalada (por fin)

 Bueno, esta quedada trepadora es la primera que organizamos tras el merdé este bestial de la pandemia de Covid y tal, por lo que el simple hecho de quedar para escalar es un exitazo. Finalmente nos han dejado salir a la calle, a la montaña, y movernos de zona, por lo que el Vià ha podido venir de Barcelona a Moulins y de allí a las eternas Escletxes que, pese a pandemias mundiales, tsunamis, explosiones de petroquímicas y otras desgracias, siguen inmutables allí. 

Esta vez decidimos llevarnos con nosotros al Erik, que durante todo este curso ha estado yendo al roco de Pallejà, La Reunió, y ha cogido un buen nivel. Si a eso le sumamos que, con todo este confinamiento en casa, a mi me dio por instalar algunas presas más en la pared de la habitación de los nenes, por lo que nos hemos quedado con unas 10-12 presas de diferentes formas que voy cambiando y girando, y sobre ellas hemos entrenado muchísimo estos tres meses de encierro...

Así que los tres pillamos bártulos y prontito nos vamos para la escletxa grande, donde toca (cómo no) empezar por la Fisura Punk, una vía que hemos hecho tantas veces que nos conocemos al dedillo y que, no por ello, deja de molarnos. La decido encadenar desde abajo, para recuperar algo de práctica pues, entre la pandemia y lo que no ha sido pandemia, hace muuucho que no quedamos para escalar. Una vez montada la vía, la encadenan tanto el Vià como el Erik, que está fuertísimo y la sube como nada. 

La via Mikromaster, otro clásico, no está en estado aconsejable para montar reunión. Hay unos spits antiguos que no inspiran mucha confianza, por lo que decidimos cambiar de zona e ir a la Rambla, donde hay vías de IV y V aptas para el Erik y para nuestro desentreno, por lo que nos trasladamos. Empezamos allí por el Quin Cop de Cap, de nivel V, y todas sus variantes; dentro de la fisura, placa lateral y pared. De las tres formas la encadenamos cada uno, con facilidad pasmosa, sin ni siquiera caer que la del lado de la pared ya es otra vía, un 6a llamado Confusión...

Para rematar la fiesta nos movemos un pelín más a la izquierda, en la misma pared, y encadenamos Paquillo.com, una vía aun más fácil, pero con una reunión de pena (buriles o algo así), por lo que tengo que hacer algún apaño raro para garantizar la seguridad. 

Tras dicha jornada gloriosa, recogemos bártulos y nos volvemos para Moulins, donde hemos reservado en el japonés que hay en el Terraplè, que nos mola mogollón.